Este lunes, tres días después de que el presidente Donald Trump lanzara junto a Israel una guerra de Estados Unidos contra Irán, su esposa, Melania Trump, ha presidido una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas dedicada a “infancia, tecnología y educación en conflicto”. Es la primera vez que una primera dama, o un primer caballero, dirige una de las reuniones del principal órgano de la ONU, el que se encarga de la paz y seguridad mundial. y el momento no podía ser más llamativo.
La decisión de que Melania Trump tomará este papel aprovechando que en marzo la presidencia rotatoria mensual del Consejo le corresponde a EEUU se anunció el viernes. Para entonces Trump ya tenía decidido que iba a atacar a Irán. Y el primer día de esa contienda, bombas de Israel destruyeron una escuela de niñas en el sur de Irán provocando la muerte de al menos 153 personas.
“EEUU está con todos los niños del mundo. Espero que pronto la paz sea vuestra”, ha dicho la primera dama estadounidense en su intervención, que ha llegado justo después de que la subsecretaria general de la ONU, la también estadounidense Rosemary DiCarlo, dijera que la ONU está estudiando los informes sobre el bombardeo de la escuela. DiCarlo también ha subrayado que “en conflictos violentos las escuelas pueden ser el único espacio seguro que protege a los niños de reclutamiento, tráfico y explotación”
Contrastes con el gobierno de su esposo
Todo el discurso de Melania Trump ha estado plagado de mensajes que contrastan con muchas políticas adoptadas por el gobierno de su esposo y por republicanos en EEUU. La actual Administración, por ejemplo, está desmantelando el Departamento de Educación y ha estado en el ojo del huracán por su revisionismo histórico o por el veto a libros por cuestiones de religión, raza o género.
Melania Trump, no obstante, ha hablado como si fuera ajena a esas polémicas. “El valor que ponen en la educación los líderes de las naciones da forma al sistema de valores central de su país”, ha declarado. “Una nación que hace el aprendizaje sagrado, protege sus libros, su lenguaje, su ciencia y sus matemáticas protege su futuro. Cuando una nación restringe cosas, restringe su propio futuro”, ha añadido.
Ese contraste entre el mensaje tradicional del presidente y la primera dama se ha reflejado en otro momento. Conforme Melania Trump hablaba de la necesidad y las oportunidades del igual acceso a la tecnología, ha citado varios ejemplos y uno de ellos ha sido hablar de un potencial “genio callado en Somalia”. El presidente Trump lleva meses insultando con crueldad a los somalíes y, especialmente, a los miembros de esa comunidad en Minneapolis y toda Minnesota.
Expectación
“El conflicto nace de la ignorancia y el conocimiento crea comprensión, reemplazando el miedo con la paz y la unidad”, ha dicho Melania Trump para cerrar su intervención y antes de empezar de dar la palabra a los otros países miembros del Consejo. “La paz duradera se logrará cuando el conocimiento y la comprensión se valoren plenamente en todas las sociedades”.
Los representantes de esos otros 14 países habían posado antes del inicio de la sesión ante una nube de periodistas, ante los que la primera dama estadounidense no ha hecho ninguna declaración.
Deudas
Cuando la semana pasada se pidió a Stépahne Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, que valorara el hecho de que Trump mandara a su esposa a presidir la reunión Dujarric quiso definirlo como «una señal de la importancia» que el republicano da a la ONU. Fue todo un ejercicio de diplomacia en un momento de clara tensión.
EEUU adeuda más de 4.000 millones de dólares a la ONU y hace dos semanas pagó al organismo unos 160 millones de esa cantidad. El anuncio del desembolso coincidió con la celebración en Washington de la primera reunión de la “Junta de Paz” para Gaza que ha establecido Trump, un organismo que los expertos han avisado que puede minar a la ONU y al que en esa primera reunión Trump prometió aportar 10.000 millones de dólares, aunque sin dar detalles sobre de qué parte de su presupuesto saldrán unos fondos que el Congreso no ha autorizado.
En esa reunión Trump también repitió el mensaje que ha hecho frecuente últimamente en el que señala al “potencial” de las Naciones Unidas, un organismo al que históricamente ha criticado duramente. Washington se ha retirado de muchas agencias de la ONU, incluyendo el Consejo de Derechos Humanos o la Organización Mundial de la Salud.
EEUU es el principal contribuyente al presupuesto de la ONU pero bajo la presidencia del republicano no se han cumplido algunos de los pagos que correspondían tanto a presupuestos regulares como a los de misiones de paz. También se han recortado aportaciones voluntarias a algunas agencias.
Según la ONU EEUU debía a principios de febrero casi de 2.200 millones de dólares al presupuesto general, lo que representa más del 95% de toda la deuda global con el organismo. Washington adeuda además 2.400 millones de dólares a misiones de paz y más de 43 millones a tribunales de la ONU.
Suscríbete para seguir leyendo















