Los derbis siempre tienen un componente de tensión que, ante cualquier chispa, puede hacer arder. Sea Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, tanto los jugadores sobre el césped, los banquillos o los miles de aficionados que se dan cita en las gradas necesitan muy poco para sacar otra versión de su carácter.
El caso es que este domingo se vieron las caras Real Betis y Sevilla FC en La Cartuja con los primeros como locales. Los de Pellegrini aspiran a clasificarse para Champions, mientras que el cuadro de Almeyda intenta salir cuanto antes de la zona baja para poder asentarse y empezar a mirar cotas más altas. Los béticos se adelantaron con dos goles de Antony y Fidalgo en la primera parte, pero poco a poco fueron creciendo los visitantes hasta el punto de empatar el choque merced a los tantos de Alexis a la hora de partido y de Isaac Romero en la recta final.
La polémica del banderín
Precisamente tras el gol del canterano sevillista se desató un momento de caos. Los jugadores del Sevilla acudieron a la zona del banderín de córner para celebrar el tanto, con Romero quitándose la camiseta para celebrarlo, amarilla mediante. Varios jugadores del Betis acudieron a la zona, sobre todos los que estaban calentando a pocos metros. El motivo no era otro que el arrancar el banderín de colores béticos. Una ofensa a la que rápidamente dio respuesta Bartra recuperando algo que pesa más que un simple trozo de tela. Hubo empujones, agarrones y poco más porque por suerte la sangre no llegó al río.













