El Govern de las Illes Balears y la Federación de Fútbol de las Illes Balears (FFIB) han activado una actuación sin precedentes en el deporte autonómico tras la agresión violenta registrada al término de un partido de la Liga Nacional Juvenil en un campo de fútbol de Alcúdia el pasado 19 de noviembre de 2025.
La Conselleria de Turismo, Cultura y Deportes, a través de la Dirección General de Deportes, ha iniciado un procedimiento sancionador por una presunta infracción muy grave en materia deportiva, al amparo de la Ley 2/2023 de la actividad física y el deporte de las Illes Balears. La medida se adopta a instancias de la propia Federación y supone un paso firme en la lucha contra la violencia en los recintos deportivos. Se trata de una medida pionera en Baleares, que marca “un antes y un después” en la respuesta institucional frente a este tipo de conductas.
Prohibición de acceso a instalaciones deportivas
Como medida cautelar de protección y garantía de la seguridad, se ha decretado la prohibición provisional de acceso del presunto agresor a cualquier instalación deportiva del archipiélago. El objetivo es evitar nuevos incidentes mientras se tramita el procedimiento.
Los hechos, según explicó el conseller Jaume Bauzà, se produjeron al finalizar el encuentro juvenil, cuando una persona del público agredió físicamente a varios presentes. Como consecuencia, una víctima sufrió lesiones dentales de gravedad y otra presentó erosiones de diversa consideración.
La administración autonómica ha calificado lo ocurrido como infracción muy grave, al tratarse de una participación violenta en un altercado que ocasionó daños relevantes a las personas. Además, el incumplimiento de la medida cautelar supondría una nueva infracción. Según se informó desde la FFIB, esta podría conllevar sanciones adicionales de entre 600 y 3.000 euros, reforzando el carácter ejemplarizante de la actuación.
Multas de hasta 60.000 euros y veto durante años
La Ley 2/2023 contempla para este tipo de infracciones sanciones económicas que pueden oscilar entre los 5.000 y los 60.000 euros, así como la prohibición de acceso a recintos deportivos durante varios años, en función de la gravedad de los hechos y de la resolución definitiva del expediente.
No obstante, dado que los hechos podrían tener relevancia penal y están siendo analizados en sede judicial, el procedimiento administrativo ha quedado suspendido hasta que exista una resolución firme. Las medidas cautelares, sin embargo, se mantienen vigentes durante este periodo para garantizar la seguridad.
Mensaje claro: “quien ejerza violencia no tendrá cabida”
En la rueda de prensa conjunta entre Govern y FFIB para informar de esta decisión, Bauzà reiteró que el Govern mantiene una política de tolerancia cero ante cualquier manifestación violenta en los campos de juego, subrayando que las instalaciones deportivas deben ser espacios de convivencia y valores. “Desde el Govern mantenemos una política de tolerancia cero ante cualquier manifestación violenta en nuestros campos de juego. No permitiremos que las instalaciones deportivas, que deben ser espacios de convivencia y valores, se conviertan en escenarios de agresiones. Nuestra prioridad absoluta es garantizar la seguridad de los deportistas y de los aficionados”, ha señalado.
“El fútbol es mucho más que fútbol, es educación, es ejemplo y es futuro”, ha añadido.
En la misma línea, el presidente de la FFIB, Jordi Horrach, ha destacado la sintonía institucional y la necesidad de actuar de forma coordinada para erradicar estas conductas. La Federación subraya que la violencia no solo se manifiesta mediante agresiones físicas, sino también a través de insultos, amenazas o conductas intimidatorias que deterioran la convivencia en el deporte
La entidad federativa continuará impulsando herramientas como el canal de denuncias anónimas ‘Per un Futbol Segur’, destinado a recopilar información y actuar con mayor rapidez y eficacia frente a posibles episodios de violencia
La actuación conjunta entre Govern y Federación lanza un mensaje contundente al deporte balear: quien ejerza violencia no tendrá cabida en el fútbol. Ambas instituciones han reafirmado su compromiso de seguir trabajando para que los campos sean espacios seguros, educativos y ejemplares para jugadores, árbitros, técnicos, familias y aficionados.
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