La última encuesta del CIS sobre las elecciones en Castilla y León dibuja un empate técnico entre el Partido Popular y el Partido Socialista. Aunque el sondeo da la victoria al PP, lo hace con una horquilla de escaños muy amplia (entre 28 y 38), un resultado que obligaría a los populares a buscar pactos para gobernar tras los comicios del 15 de marzo.
Según ha explicado en COPE el politólogo Pedro Villanueva, la encuesta “no ha arriesgado mucho” y resulta “demasiado previsible”, prácticamente repitiendo los resultados de 2022. Sin embargo, destaca que el estudio está técnicamente bien ejecutado, con una muestra representativa de 8.039 entrevistas realizadas entre el 6 y el 13 de febrero.
La incógnita de Vox
Uno de los puntos más controvertidos de la encuesta es el tratamiento de Vox, al que sitúa como tercera fuerza pero subestimando su crecimiento, e incluso apuntando a una bajada. Villanueva explica que esto puede deberse a que, a menudo, “el ciudadano no se atreve a expresar el apoyo directamente a Vox”, un fenómeno que podría ocultar su verdadera fuerza.
El ciudadano no se atreve a expresar el apoyo directamente a Vox»
Politólogo en COPE
El analista señala que esta previsión va “contra toda tendencia y contra todo lo que se viene diciendo hasta ahora”, especialmente si se compara con el crecimiento del partido en otras comunidades. No obstante, matiza que “la derecha radical española no se parece a la europea” y que a Vox “le queda mucho que trabajar” para alcanzar el nivel de influencia que formaciones similares tienen en otros países de Europa.
El futuro de la izquierda
En el otro lado del espectro político, la encuesta del CIS vaticina que la coalición Podemos-Alianza Verde no obtendría ningún escaño. Este resultado sigue la “tendencia nacional” y evidencia, según Villanueva, que “la izquierda tiene un problema”, lo que supondría un “nuevo cisma” para este espacio político.
Un gobierno de pactos
Con este escenario, el Partido Popular se vería abocado a un acuerdo con Vox para poder gobernar, ya que el PSOE no sumaría la mayoría absoluta ni con el apoyo de partidos localistas como UPL o Soria Ya. “PP tendría que pactar con Vox para gobernar”, afirma Villanueva, y añade que los partidos pequeños “no pintarían nada en este cuadro”.
PP tendría que pactar con Vox para gobernar»
Politólogo en COPE
La única alternativa sería un gobierno en minoría, una opción que Villanueva considera “muy difícil” por los problemas que implica para aprobar presupuestos. La clave residirá en el resultado final de Vox: si se mantiene en cifras discretas, el PP no tendría que ceder muchas competencias; pero si su apoyo se dispara hasta un 18 o 20%, el pacto de gobierno sería mucho más complejo para los populares.
















