Jeffrey Epstein fue un delincuente, pero no uno cualquiera. El magnate financiero y multimillonario neoyorquino fue el depredador sexual más famoso de la historia del país. Junto a su pareja, Ghislaine Maxwell, Epstein aprovechó su influencia para tejer en silencio una vasta red de prostitución con la que él y sus asociados violaron reiteradamente de al menos 1.000 niñas y mujeres.
En 2019, ya condenado y en libertad condicional, Epstein volvió a ser arrestado por tráfico de menores y abuso sexual. Un mes después, mientras esperaba ser juzgado, el criminal se suicidó ahorcándose en su celda, una versión oficial disputada por algunos forenses.
Desde su llegada a Wall Street por la que comenzó a codearse con las personalidades más relevantes del panorama estadounidense e internacional, Epstein estuvo constantemente envuelto en pequeños escándalos de los que salió impune. Sin embargo, a partir de marzo de 2005, cuando la policía de Palm Beach abrió una investigación contra él tras la denuncia de la familia de una menor de 14 años por abusos sexuales en su mansión, la acomodada vida del neoyorquino comienza a tambalearse.
En julio de 2006 fue detenido y acusado de solicitar prostitución. Un cargo por el cual, dos años después, en junio de 2008, se declaró culpable junto al cargo de prostituir a una menor de 18 años. Esta misma confesión se tradujo en una condena de 18 meses de cárcel que, tras un acuerdo secreto con el fiscal Alex Acosta para evitar cargos federales, pasó en buena parte en libertad condicional.
Once meses después, en mayo de 2009, la activista y fundadora de Victims Refuse Silence, Virginia Giuffre, presentó una demanda contra Epstein y su pareja, Ghislaine Maxwell, por inducirla a una red de trata sexual siendo menor. Progresivamente se sumaron otras demandas que, sin embargo, se resolvieron con acuerdos extrajudiciales. Finalmente, Epstein salió de la cárcel el 22 de julio de 2009 tras 13 meses en los que contó con numerosas ventajas y excepciones.
Una década más tarde, el 6 de julio de 2019, Epstein volvió a ser arrestado, acusado de cargos federales de tráfico sexual. Motivo por el que ingresó en una cárcel federal de Nueva York donde, el 10 de agosto de 2019, se le encontró ahorcado en su celda.
Pese a esto, el rumbo de la investigación se mantuvo y el 2 de julio de 2020, Maxwell fue acusada de delitos sexuales, proxenetismo de menores y participación directa en los abusos. Finalmente, el 30 de diciembre de 2021, fue declarada culpable, y medio año después, sentenciada a 20 años de prisión.
En enero de 2024, con el caso todavía presente, la jueza Loretta Preska, desclasificó miles de páginas de documentos judiciales del caso. El interés público aumentó, pero no se revelaron grandes novedades. Aparecieron nombres de pasada y sin ninguna acusación, como el del presidente de EEUU, Donald Trump, el expresidente Bill Clinton, el entonces duque de York, Andrés Mountbatten-Windsor, el cantante Michael Jackson y el físico Stephen Hawking. Ese mismo año Trump, durante la campaña electoral que le llevó de vuelta a la Casa Blanca, sugirió que desclasificará todos los archivos del caso si regresaba a la presidencia.
Con el republicano otra vez en el Despacho Oval, el 17 julio 2025 ‘The Wall Street Journal’ reveló que envió en 2003 una carta con contenido sexualmente sugerente a Epstein por su 50 cumpleaños. Meses después, el 10 diciembre de 2025, un juez autorizó al Departamento de Justicia a desclasificar los expedientes del caso de tráfico sexual de Epstein de 2019. Nada más realizado este anuncio, el 12 diciembre 2025, los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara publicaron fotos del caso con figuras de la élite política, económica y cultural de EEUU.
Finalmente, el 30 enero 2026, el Departamento de Justicia desclasificó hasta tres millones de archivos inéditos. Sin embargo, supervivientes de aquella trama de abusos y tráfico sexual, así como varios legisladores acusaron a Trump de retener al menos el 50% de los documentos.
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