Tres de cada cinco bodegas españolas han reducido de forma significativa su consumo de agua, con disminuciones superiores al 20% en la mayoría de los casos, y cuatro de cada cinco de ellas han minimizado su impacto sobre el medio ambiente reduciendo su huella de carbono. Además, también suman un 80% las empresas del sector que producen sus propias energías renovables y las que han reducido los residuos que generan los envases. Así lo recoge un primer avance del Barómetro de Sostenibilidad del sector vitivinícola español, presentado este martes por Cajamar Caja Rural y la Federación Española del Vino (FEV) en el marco de la Barcelona Wine Week (BWW). Se trata, según han explicado sus impulsores, «de una herramienta ligada al sello Sustainable Wineries for Climate Protection, que integra a más de 148 bodegas certificadas en toda España. Con este análisis se aspira a obtener una fotografía sobre el desempeño de las empresas españolas en los distintos pilares de la sostenibilidad y medir sus avances y evolución futura.
Aunque los resultados completos de la primera edición del barómetro se están evaluando todavía y se presentarán a lo largo del primer semestre del año, el director del Servicio de Estudios y Publicaciones en la Fundación Grupo Cajamar, Ignacio Atance, y el responsable de estrategia de mercados agroalimentarios en Plataforma Tierra, Pablo Resco, han apuntado algunas tendencias observadas a partir de una primera muestra de bodegas certificadas, que representa casi al 10% de la facturación total del sector. Concretamente, se han utilizado 118 indicadores clave, con datos cuantificados y comparables, que facilitan la identificación de avances concretos y áreas de mejora en cada dimensión de las bodegas españolas.
Así, además de las mejoras medioambientales, el avance apunta a un importante desempeño de las bodegas en cuestiones clave para la sostenibilidad social, como el desarrollo rural y la creación de empleo en entornos afectados por la despoblación; el impulso del territorio y la cultura local; la contratación de colectivos vulnerables y la lucha contra la brecha de género; las iniciativas para promover el consumo responsable a través del programa Wine in Moderation y el establecimiento de requisitos de sostenibilidad a proveedores.
Innovación y digitalización
En el ámbito económico y de gobernanza, destacan unos niveles muy elevados de innovación en producto y modelo de negocio, apoyándose en herramientas de digitalización como principales ejes para garantizar la competitividad y resiliencia de las bodegas. Para Ignacio Atance, «esta herramienta se ha mostrado válida para territorios y dimensiones empresariales muy diversas y los resultados muestran una industria que ha interiorizado la sostenibilidad».
Un momento de la presentación del barómetro en el marco de la Barcelona Wine Week / Cajamar
Tanto el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, como el presidente de la FEV, Pedro Ferrer, han destacado que los primeros datos ya dejan entrever que el sector vitivinícola refuerza su sostenibilidad, adaptándose a las exigencias cada vez mayores tanto de la distribución nacional e internacional como de los consumidores que tienen en cuenta criterios sostenibles en sus decisiones de compra. Baamonde ha afirmado al respecto que «los resultados mostrados a modo de avance son contundentes y demuestran que el sector no solo está comprometido, sino que actúa. Estamos convencidos que este barómetro permitirá comunicarlo con credibilidad y seguir avanzando en la mejora continua».
Por su parte, Ferrer ha destacado que la publicación del Barómetro se enmarca en el 10º aniversario del certificado Sustainable Wineries for Climate Protection, un sello que nació con la vocación de convertirse en la referencia sectorial en materia de sostenibilidad y ha puesto en valor especialmente a las bodegas certificadas, que están liderando esta transformación sectorial y demostrando que el compromiso con la sostenibilidad es real y un camino de largo recorrido y mucho futuro.













