Bomberos Gran Canaria advierte de la necesidad de establecer procedimientos y protocolos claros entre los ayuntamientos, el Cabildo de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias, el Servicio Insular de Bomberos y el Consorcio de Emergencias de Gran Canaria para la activación de alertas y niveles de emergencia ante episodios de nubes tóxicas de humo, como la generada por el incendio registrado este domingo en una nave industrial en Telde.
El aviso se produce tras el colapso del techo de una instalación industrial afectada por el fuego en Cruz de la Gallina. La cubierta estaba construida con fibrocemento, un material que puede contener fibras de amianto o asbesto, considerado altamente tóxico y cancerígeno.
Riesgo asociado al amianto
Tal y como explican en un comunicado Bomberos de Gran Canaria, el amianto fue utilizado de forma habitual en construcciones industriales durante décadas, especialmente en cubiertas y cerramientos. Su peligrosidad está ampliamente documentada por su relación directa con enfermedades graves, incluidos distintos tipos de cáncer. Según recuerdan los bomberos, este material libera fibras nocivas cuando se degrada, se manipula o se ve afectado por incendios como el ocurrido en Telde.
En España, el uso del amianto está prohibido y su retirada solo puede ser realizada por empresas especializadas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) desde el año 2002, debido a los riesgos que supone para la salud pública.
Una nube visible a kilómetros
Como consecuencia del incendio y del colapso de la nave, se generó una nube de humo que fue visible desde varios kilómetros de distancia. Los bomberos advierten de que, debido a la influencia de los vientos alisios, esta nube pudo haberse desplazado y afectar a zonas habitadas, lo que podría haber supuesto un riesgo sanitario para la población.
Ante este tipo de situaciones, los profesionales subrayan la importancia de adoptar medidas preventivas y de emitir recomendaciones claras a la ciudadanía, en función de la gravedad del episodio y de los materiales implicados en el incendio.
Falta de protocolos de alerta
Desde el cuerpo de bomberos insisten en que la activación de alertas y niveles de emergencia debe estar previamente definida y coordinada entre todas las administraciones competentes. Señalan que existen precedentes de sistemas que funcionan con eficacia, como los protocolos activados ante episodios de contaminación marina, y consideran que este modelo debería extenderse a incidentes relacionados con nubes tóxicas de humo.
El objetivo, según indican, es garantizar una respuesta rápida y homogénea que permita informar a la población de forma adecuada y minimizar posibles riesgos para la salud en situaciones similares.














