Galletas Bandama forma parte del ADN industrial de Gran Canaria y su historia va mucho más allá de la fabricación de productos de alimentación. Con más de seis décadas de trayectoria, esta empresa adherida a Asinca se ha consolidado como un referente del sector galletero en Canarias, gracias a su capacidad para combinar tradición, innovación y un compromiso firme con su tierra.
La compañía ofrece un amplio surtido de galletas que responde a las nuevas demandas del consumidor, con referencias sin lactosa, sin proteína de la leche, sin huevo ni frutos de cáscara, además de una línea de productos veganos. La apuesta de Bandama por el desarrollo sostenible se demuestra con hechos. La empresa trabaja con una visión clara de generación de valor añadido dentro de Canarias, impulsando la economía de arrastre y fomentando el consumo de productos elaborados en el Archipiélago.
Ese compromiso medioambiental se materializa en decisiones pioneras. Desde 2008, cuenta con una planta fotovoltaica de 100 kilovatios instalada en la cubierta de sus instalaciones, lo que la convirtió en una de las primeras industrias de las islas en apostar de forma decidida por las energías renovables. En el presente ejercicio, la empresa tiene prevista la inversión en una nueva planta fotovoltaica de otros 100 kilovatios. A ello se suma el uso de cartón reciclado con un alto porcentaje de material reciclado, superior al 55%, en cajas y estuches utilizados en sus procesos de fabricación.
Su vínculo con Canarias también se refleja en su implicación social. La empresa colabora de manera activa en distintos eventos de carácter social y benéfico, consciente de que su papel como industria local va más allá de la actividad económica. Galletas Bandama es una empresa de capital cien por cien canario, con un producto y una marca igualmente de la tierra, que aportan valor al entorno más inmediato y refuerzan el tejido industrial del Archipiélago.
Tras más de 65 años de trayectoria, la compañía mira al futuro agradeciendo el cariño y la fidelidad de generaciones de consumidores canarios que han confiado en sus galletas.












