Diez años después de desaparecer de la televisión, Karmele Marchante ha regresado a Telecinco para sentarse en el plató de ¡De viernes!. Allí, la periodista ha protagonizado un esperado reencuentro con Terelu Campos y Lydia Lozano, compañeras de su etapa en Sálvame, y ha hablado sin filtros de lo que vivió en el programa que marcó su carrera… y también su ruptura con la pequeña pantalla.
Tras saludarse con un emotivo abrazo, Terelu la calificó como “un icono televisivo” y Lydia reconoció que “fue brutal en los enfrentamientos y muy buena preguntando”. Pero, más allá del homenaje, Karmele aprovechó su reaparición para contar su verdad:
“Al principio el programa fue divertido, pero luego entraron personalidades tóxicas que lo estropearon todo. Ese plató fue horrible. No podía más. Un día dije ‘este es el último’ y me fui. Estaba muy mal”, confesó.
En marzo de 2016 fue la última vez que Karmele pisó el plató de Sálvame. Nadie del equipo se despidió de ella. “Fue muy difícil, muy trágico… horroroso. La gente que más me ayudó fueron mis amistades”, afirmó, visiblemente emocionada. Asegura que no guarda rencor, pero tampoco olvida el daño recibido. Rechazó incluso acudir al entierro de María Teresa Campos para no coincidir con “ciertas personas” que la “atacaban”.
Tampoco ha vuelto a ver a Jorge Javier Vázquez, ni lo echa de menos. De hecho, criticó duramente la exposición de su vida privada durante aquellos años, especialmente su traumático divorcio, que se televisó en directo:
“Me enteraba de cosas en el plató que yo no sabía. Fue una maraña muy cruel. Me arruinó económicamente. Mi exmarido me desfalcó todo, incluso tuve que vender mis dos casas”, explicó.
Hoy, Karmele se siente más fuerte y enfocada en sus proyectos personales: escribe libros, hace teatro y da charlas. Afirma que no se arrepiente de haber abandonado Sálvame:
“Estos diez años han pasado como un suspiro”, dice convencida.
Eso sí, no descarta volver a televisión si llega la propuesta adecuada. Y lo haría con una mirada crítica: “Antes había personajes estupendos. Ahora solo hay retales”, sentenció sobre el actual panorama del corazón.
Karmele Marchante ha regresado sin miedo, con voz propia y dispuesta a reescribir su historia en sus propios términos.














