Un bar con historia que resuena más allá de Sevilla
En pleno Casco Antiguo de Sevilla, un bar de tapas con décadas de tradición ha vuelto a acaparar atención gracias a la recomendación de un nombre propio de la cultura española. El local, con más de medio siglo de trayectoria, es conocido por preservar recetas clásicas andaluzas y por un ambiente que rememora el tapeo auténtico.
Arturo Pérez‑Reverte, autor de múltiples novelas y figura influyente en redes sociales, se detuvo en este establecimiento durante una de sus visitas a la capital andaluza. Su elección generó un notable impacto mediático en torno a este bar tradicional, que ya contaba con reputación local entre sevillanos y visitantes.
El lema que desata sonrisas y comentarios
Lo que más ha llamado la atención no es solo la recomendación del escritor, sino una frase que encabeza la identidad del bar: un lema que juega con la ironía sobre el trato al visitante. Esa línea ha sido citada por Pérez‑Reverte al describir su experiencia, aportando un matiz de humor a la tradición culinaria del lugar.
Especialidades que definen el carácter del local
La carta del bar gira en torno a las tapas tradicionales sevillanas, con platos que evocan la cocina casera y que han sido destacados por locales y foráneos por igual. Entre sus propuestas se encuentran migas con todo el sabor regional, espinacas con garbanzos, arroz negro con alcachofas y gambas, y croquetas que siguen recetas transmitidas por generaciones.
Otras especialidades que se han hecho un hueco entre sus habituales son el chorizo al infierno, potaje de berza o las codornices, siempre acompañadas de cañas bien tiradas y un ambiente distendido donde convive el vecindario y los amantes del tapeo clásico.
Un refugio para quienes buscan tradición
Desde su apertura en 1970, este bar ha querido proyectar algo más que un lugar para comer: se presenta como un punto de encuentro para quienes buscan reconectar con la esencia del tapeo sevillano. La clientela habitual incluye tanto residentes de larga data como turistas que desean probar la gastronomía local en un entorno auténtico.
La recomendación de un personaje de la talla de Pérez‑Reverte ha amplificado esa reputación, atrayendo a quienes buscan experiencias gastronómicas con historia y sabor. Su mención ha colocado al bar en listas de paradas imprescindibles para quienes visitan Sevilla y quieren experimentar su cultura culinaria de primera mano.













