ya hay 8.000 camas turísticas para 10.000 vecinos

Tras poco más de un mes desde que se aprobó la ley que pretende regular el alquiler vacacional en Canarias, su impacto real empieza a ser analizado. Esta ley dota a los ayuntamientos de herramientas para definir su modelo turístico y el número de camas en viviendas vacacionales. Actualmente, en las islas hay casi 48.000 alojamientos de este tipo registrados, una cifra a la que hay que sumar un número indeterminado de alquileres ilegales. Un ejemplo del conflicto entre turismo y vida residencial es lo que está pasando en El Médano, en el sur de Tenerife.

En el programa Herrera en COPE Tenerife, un grupo de vecinos de El Médano, agrupados en la Plataforma Vecinal Barquera, ha denunciado las molestias que genera el fenómeno del alquiler vacacional. Juan, miembro de esta plataforma, ha explicado la situación límite que atraviesan los residentes.

Cartel denuncia sobre las Viviendas Vacacionales de la Plataforma Vecinal Barquera

Un cáncer para la convivencia

Juan ha afirmado de forma contundente que «la vivienda vacacional se ha extendido como un cáncer, literalmente, por todo el pueblo». Según los datos que maneja la plataforma, en El Médano existen alrededor de 2.000 viviendas vacacionales registradas y unas 8.000 plazas turísticas, una cifra desproporcionada para un núcleo en el que residen apenas 10.000 habitantes.

Las molestias para los vecinos son diarias y constantes. «A las 3 de la mañana te pueden despertar tus vecinos del alquiler vacacional, de fiesta, con música a todo volumen», ha señalado Juan. A esto se suma «una degradación de las zonas comunes, maletas, ascensores, ruidos» y, lo que considera más grave, «una pérdida de identidad total».

Cartel denuncia sobre las Viviendas Vacacionales de la Plataforma Vecinal Barquera

Cartel denuncia sobre las Viviendas Vacacionales de la Plataforma Vecinal Barquera

El Médano es un gran hotel en abierto, un gran parque temático»

Juan

Portavoz de la Plataforma Vecinal Barquera

Según ha lamentado, el pueblo se ha convertido en «un gran hotel en abierto, un gran parque temático, donde casi todo está orientado ya al turista». Esta situación provoca que los residentes de toda la vida, los ‘barqueros’, se vean desplazados y obligados a abandonar el lugar.

Sin control ni inspecciones

La plataforma vecinal, que surgió para denunciar los vertidos en la zona, centra ahora su campaña en las viviendas vacacionales ilegales. Juan ha explicado que la placa ‘VV’ no garantiza la legalidad, ya que se basa en una declaración responsable sin inspección. «Tendremos que ser la gente del pueblo quienes empecemos a hacer esa labor y a meter ese miedo por el cumplimiento de la ley, porque o tendremos que ir del pueblo o lo tendremos que defender», ha advertido.

El problema se agrava por la falta de inspectores y sanciones, que pueden alcanzar los 300.000 euros pero no se aplican. El resultado es un mercado inmobiliario tensionado, donde un alquiler por 1.200 euros «podría considerarse una ganga», y problemas como el aparcamiento, que se ha convertido en una «pesadilla».

Caos puro, es lo que estamos viviendo ahora mismo en El Médano»

Juan

Portavoz de la Plataforma Vecinal Barquera

Fuente