El Centro Rural Agrupado de Culleredo abre sus puertas hasta el jueves 12 de febrero para recibir a los padres interesados en que sus hijos atiendan una de las cuatro escuelas que forman el colegio. Las antiguas unitarias de Ledoño, Sésamo, A Choeira y Vinseira han alcanzo un récord de matriculaciones en los últimos años, en especial gracias a las familias atraídas por la metodología de enseñanza y la ratio de alumnos.
«Tenemos niños de 3, 4 y 5 años», explica Carlota Sánchez, la directora del centro cullerdense. «Nuestra metodología se basa mucho en la experimentación, en que los niños puedan tocar, jugar y aprender, a sentir mucho la naturaleza«, detalla la pedagoga. Y es que precisamente el CRA de Culleredo es conocido por la implicación de los niños en proyectos pedagógicos diversos, como el concurso ‘Cantamos con las manos’, organizado por la Federación de Asociacións de Persoas Xordas de Galicia.
Aulas con menos de 20 niños
La baja ratio de alumnos por clase es también otro de los grandes atractivos para las familias que buscan estos centros. «Nos permite atender todas las necesidades de los niños. Todas las aulas tienen menos de 20 niños y durante la jornada hay dos profesoras por aula», señala Sánchez. A Choeira es la escuela que cuenta con mayor número de alumnos, 28 en total, divididos en dos aulas, en Sésamo hay 15 estudiantes mientras que en Vinseira y Ledoño cuentan con 10 cada uno. Además de las tutoras y las profesoras de apoyo, el centro cuenta también con una profesora de inglés, otra de música, un especialista en Audición y Lenguaje y otra maestra especializado en el desarrollo psicomotriz.
El número reducido de niños, que hace que se mezclen los de distintas edades en una misma clase, juega también a favor de la adaptación de los pequeños que entran por primera vez al colegio. «Los mayores nos ayudan mucho en la adaptación. Asignamos a cada uno un pequeño y les enseñan su percha, las actividades, los juegos, a ayudar en el momento de la recogida…», asegura la directora.
Durante el curso 2025-2026 las matriculaciones alcanzaron cifras récord, una diferencia clara con otros colegios rurales del entorno, como el de A Lagoa, en Arteixo, que tuvo que cerrar sus puertas este año. «Hasta aquí acuden padres de los municipios de alrededor, tenemos muchos de Cambre, de A Coruña, Arteixo…», afirma Sánchez. «Estamos distribuidos por todo Culleredo, así que es muy fácil de que alguno les quede a mano», añade.
Participación de los padres
Que las familias se involucren en el centro es otro de los puntos diferenciales del centro. «La biblioteca es un pilar fundamental. Muchos padres vienen y se quedan a los talleres de los lunes, a los clubs de lectura… hay veces que la clase está llena de gente. Que de repente venga más de la mitad de los padres del centro es una barbaridad«, dice la directora.
La expansión de estos centros, que el Concello de Culleredo «define como opción educativa de proximidad que destaca por su atención personalizada y su estrecha vinculación con el entorno», va a la par con el crecimiento demográfico de las parroquias rurales del municipio. Los interesados pueden realizar las visitas con reserva previa contactando con el centro.














