¡ya está aquí la Convocatoria!

La bocina grande, con su característico toque, anuncia la llegada del cortejo. «¡Ya está aquí la Convocatoria! Los niños han dejado de corretear por la calle y han ocupado sus sillas. Entre sus manos una bolsa vacía pero llena de ilusiones esperando llenarla también de caramelos. Nos envuelve el sonido sordo de los tambores que como si de un diálogo se tratase, callan un momento. La voz grave de una bocina se deja sentir por dos veces, tras un instante de silencio, surge de entre un corro de capas y capirotes el agudo y brillante sonar de los clarines interpretando Los Puntos. Un redoble de los tambores nos aproxima esta vez al sonido más entrañable, íntimo e identificativo de la Semana Santa. Es la voz dulce de las bocinas gemelas, el toque conocido como los carricos que cualquier oriolano es capaz de tararear. Un nuevo y último redoble de tambores, esta vez más largo y adornado con un traqueteo entre palillos se trasforma en un ritmo mantenido y monótono, que traducido quiere decir «a Jesús lo van a matar, lo van a matar, lo van a matar». Así es como describió Pepe Sáez Sironi, presidente de la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de la Semana Santa de Orihuela, una escena que se repite para anunciar las procesiones todos los días menos Jueves y Sábado Santo.

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