La bocina grande, con su característico toque, anuncia la llegada del cortejo. «¡Ya está aquí la Convocatoria! Los niños han dejado de corretear por la calle y han ocupado sus sillas. Entre sus manos una bolsa vacía pero llena de ilusiones esperando llenarla también de caramelos. Nos envuelve el sonido sordo de los tambores que como si de un diálogo se tratase, callan un momento. La voz grave de una bocina se deja sentir por dos veces, tras un instante de silencio, surge de entre un corro de capas y capirotes el agudo y brillante sonar de los clarines interpretando Los Puntos. Un redoble de los tambores nos aproxima esta vez al sonido más entrañable, íntimo e identificativo de la Semana Santa. Es la voz dulce de las bocinas gemelas, el toque conocido como los carricos que cualquier oriolano es capaz de tararear. Un nuevo y último redoble de tambores, esta vez más largo y adornado con un traqueteo entre palillos se trasforma en un ritmo mantenido y monótono, que traducido quiere decir «a Jesús lo van a matar, lo van a matar, lo van a matar». Así es como describió Pepe Sáez Sironi, presidente de la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de la Semana Santa de Orihuela, una escena que se repite para anunciar las procesiones todos los días menos Jueves y Sábado Santo.
La Convocatoria, que procesiona con bocina, gemelas, clarines y tambores que interpretan piezas populares, es uno de los elementos más singulares de la Pasión oriolana, y este sábado ha desfilado en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) y en la plaza de Callao de Madrid.
Nazarenos de la Convocatoria en Fitur / Información
Sáez Sironi, que también preside la Convocatoria, ha avanzado que se presentará un libro sobre su curiosa historia el 4 de marzo en el auditorio de La Lonja, así como dos nuevas marchas de clarines que se estrenarán esta Semana Santa.
Características
Se fundó en 1759 -aunque se presume que su origen es anterior-, y en 1944 estaba organizada como hermandad con sede en la Iglesia de la Merced. En ese año estrenó un nuevo «carrico», cuyo boceto era original del pintor Fernando Fenoll. En la actualidad cuenta con un trono-insignia de la Junta Mayor, adornado con campanillas que producen un tintineo característico a su paso, con el tercio de nazarenos con túnica roja y capirote y capa blanco marfil, que no han repartido caramelos, pero sí pequeñas monas con chocolate del Horno del Obispo.

La Convocatoria en la plaza de Callao de Madrid / Información
Una bocina produce un sonido grave y prolongado, como un quejido al que se le conoce como La sorda. Continúa el cortejo un grupo de cinco clarines, con diferentes toques diferentes a modo de llamada. Después, 14 timbales, -o tambores sordos– cuando la procesión ya está en marcha, seguidos de clarines, tambores y las bocinas gemelas, de dos metros de longitud, otra de las singularidades de la Semana Santa oriolana, junto con «La Diablesa» y el Caballero Cubierto en la procesión del Santo Entierro.
Esta vez, los tradicionales toques musicales han anunciado la inminente llegada de la Semana Santa, haciendo gala en pleno Madrid de una fiesta de Interés Turístico Internacional.
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