La gran noticia del regreso de José Guerrero Roldán, ‘Yuyu’ el año pasado se ha transformado en la confirmación de su continuidad. El autor ha desvelado desde el colegio Carlos Tercero, cuartel general de la agrupación, que su presencia este año en el Falla ha estado «mucho más cerca del no que del sí». El motivo principal es que un nuevo parón habría sido definitivo. «El año que pare, paro. No me veo parando para volver otra vez dentro de 4 años, ni tengo tiempo ni tengo ganas», ha confesado.
La decisión de continuar
Tomar la decisión no fue fácil. De hecho, Yuyu ha explicado que le comunicó al grupo su continuidad el 13 de septiembre, una fecha muy tardía en comparación con otros años. Sin embargo, el hecho de que el grupo estuviera consolidado y «la maquinaria engrasada» facilitó el proceso. «Ya que habíamos entrado en la dinámica de los ensayos, que lo teníamos todo en caliente, es más facilito», ha señalado, confirmando que han mantenido la fórmula de ensayar a caballo entre Sevilla y Cádiz.
Este año afronta el concurso con «un poquito menos de presión» que en su regreso tras 14 años de ausencia. En 2023, ha recordado, la chirigota «cumplió con creces sus objetivos» en una edición complicada por el alto nivel, con agrupaciones como las de Remolino o los ‘calaítas’. Estar en la final, para él, «ya era un premio», y el objetivo para este año es el mismo: «sacar una buena chirigota, ojalá intentar colarnos otra vez la final y disfrutar».
Chirigota ‘Los que van a coge papa’ – Clasificatorias
Una chirigota ‘blanca’ y con un toque de actualidad
La idea para el tipo de este año surgió por el contexto de actualidad, con la celebración de un cónclave papal muy reciente. «No es lo mismo sacar a este tipo, un año que hay cónclave, que ya sabe la gente el proceso, el camarlengo, tal, y y le suena más», ha razonado. Este contexto ha permitido que las ideas fluyeran y el nombre de la chirigota, Los que van a coger, encajara a la perfección.
Fiel a su sello, Yuyu ha apostado por el humor, aunque este año con «algún poquito de crítica«, pero siempre desde el respeto. Ha querido recalcar que la agrupación es una «chirigota blanca» que busca divertir. Por ello, ha evitado de forma consciente cualquier símbolo religioso. «No llevamos ni un símbolo religioso, quiero decir, vamos de cardenales, pero no he querido meter ni una cruz. Vamos vestidos de cardenales chirigoteros», ha detallado, para que nadie pueda sentirse ofendido.
El Carnaval ha sido el eje central de su vida. Gracias a él, ha afirmado, ha conseguido todo lo que tiene, incluyendo su carrera en la radio y su propia familia. «A mí me ha conocido mucha gente por el carnaval», ha reconocido. Uno de los motivos para volver fue que sus hijos pudieran verle sobre las tablas, un hito que se repite este año. «Se están cumpliendo muchas cosas chulas, y es lo lo interesante, disfrutar y divertirse. Creo que el mundo está necesitado de de reírnos, con la que estamos cayendo», ha sentenciado.
La exigencia del Falla y la ausencia de Selu
Sobre el estado de salud de la modalidad, Yuyu considera que «la chirigota vuelve a estar en la pole position«, con un «nivel medio-alto» muy bueno. Sin embargo, ha lamentado la ausencia de José Luis García Cossío, ‘el Selu’, reconociendo que será un «concurso extraño» sin una figura que «siempre ha aportado cosas». También ha reivindicado la dificultad de su estilo de humor, basado en pasodobles con múltiples chistes, algo que, según le han confesado otros autores, es «muy difícil» de conseguir.
Finalmente, ha admitido que su mayor rival es él mismo y las altas expectativas del público. Para explicarlo, ha usado una metáfora futbolística: «El Madrid y el Barcelona caen en cuartos de final de la Champions y es un desastre. El Cádiz entra en Champions y ya es una maravilla«, porque del Cádiz «no se espera nada». Su lucha, por tanto, es contra su propio listón y el de la gente, aunque su único objetivo es «hacer la mejor chirigota que sepas y que estés contento con ella».













