Cuarenta y ocho horas después del accidente del tren Alvia en Adamuz (Córdoba), María del Mar Fadón sigue sin saber nada de su hermano. Era camarero a bordo del Alvia 2384, el tren donde se concentran la mayor parte de las víctimas de esta tragedia. El de Agustín es uno de los nombres que a día de hoy permanecen en el limbo para sus familias, como el marido de Osiris: no aparecen en registros de hospitales, ni en registros de atendidos por los equipos de emergencias ni tampoco entre los fallecidos. «La espera, confiesa, es «desesperante», agravada por lo que denuncia como una «falta total de información» por parte de las instituciones y por la certeza de que su hermano llevaba tiempo alertando de que algo no iba bien. «Ya avisó del mal estado de la vía», ha contado a los medios. Javier, su marido, que se ha desplazado con ella a Córdoba para tratar de dar con su cuñado, cuenta que sus compañeros de tripulación le han contado que la última vez que vieron a Agustín fue cuando les dijo que iba al baño: del tercer vagón, donde está la cafetería, al segundo vagón. Aquello fue dos minutos antes de que el Iryo descarrilara por la cola impactando contra los primeros vagones del Alvia.
El destino había sido caprichoso con él en el pasado. Fadón recuerda que su hermano se libró del accidente de Angrois, en Santiago de Compostela, al cambiar un turno: «Tenía destino ese día y le cambió el turno a un compañero». Esta vez no hubo escapatoria. «Cumplió 39 años el 3 de enero. Lo celebramos con sus hijos. Y ya no voy a volver a verle», lamenta entre la rabia y la pena a los medios. Cuando han pasado casi dos días desde la tragedia, los nervios, la angustia la desesperación y la incertidumbre se apoderan de todas esas familias que se temen lo peor: que los cuerpos de sus familiares estén bajo el amasijo de hierros en que están convertidos los tres primeros vagones del Alvia Madrid-Huelva que nunca llegó a su destino.
«Mi hermano llegaba a casa y decía: Cómo botaba hoy el tren, he pasado hasta miedo. Nos hemos tenido que agarrar«, relata la hermana, con la voz quebrada, ante los medios. No era una sensación aislada. «Eso no era puntual. Muchos usuarios de Renfe se estaban quejando desde hace tiempo de que los trenes iban muy mal, que botaban mucho y que daban miedo», ha insistido ante las numerosas cámaras y periodistas. Con todo, Fadón ha contado que cuando le recomendana a su hermano cambiar de trabajo, éste le decía siempre que no: «La cosa es que le gustaba su trabajo, le gustama mucho su trabajo».
«Eso no era puntual. Muchos usuarios de Renfe se estaban quejando desde hace tiempo de que los trenes iban muy mal, que botaban mucho y que daban miedo»
La hermana del trabajador asegura que varios compañeros compartían esa preocupación. «Ir a trabajar con miedo es muy triste. Mi hermano ha pasado miedo en el tren y sus compañeros también», reitera. Un miedo que, ahora, resuena con más fuerza. «Ya avisó del mal estado de las vías y de cómo circulaban los trenes», subraya.
«Hay protección de datos para lo que les da la gana»
A la angustia por la desaparición se suma la indignación. Fadón denuncia «desorganización», «lentitud» y una ausencia casi total de comunicación oficial. «No sabemos absolutamente nada. Todo lo que sabemos es porque te metes en las noticias», afirma. Critica que se invoque la protección de datos para no informar a las familias: «Eso es de vergüenza. Hay protección de datos para lo que les da la gana».
Reconoce, eso sí, el papel de Renfe en la atención a los allegados. «Renfe no tiene culpa de nada. Nos ha puesto hotel, psicólogos, está llamando a todo el mundo», señala. No puede decir lo mismo de las administraciones. «A mí no me ha llamado ningún responsable institucional. Nadie».
Fadón no pide indemnizaciones. «Yo no quiero el dinero de nadie. Ese dinero no me va a devolver a mi hermano», afirma. Lo que exige es «justicia». «Que rueden las cabezas que tengan que rodar. Esto no es culpa del ciudadano ni de Renfe. Es culpa de los de arriba», ha concludído, señalando directamente al Ministerio de Transportes.













