Fran Perea ha comenzado el año rodeado de nuevos proyectos. Continúa de gira con su obra , que explora el concepto del enamoramiento como si de una reacción química se tratase, donde dos sujetos de un ensayo clínico-farmacológico se enamoran.
Fran Perea interpretando a su personaje en «El Efecto» / Teatro Cervantes
Y no satisfecho con esto, Perea sigue explorando su inquietud artística con un nuevo disco: ‘El hombre invisible’. El álbum, que sale en plataformas el 8 de febrero, hace un viaje por todos los personajes que ha interpretado el actor a lo largo de su trayectoria.
¿Qué es para ti el amor?
Yo creo que precisamente el hecho de no saber lo que es el amor nos hace no poder controlarlo y lo hace especial. Además, es uno de los temas que han preocupado siempre al ser humano y uno de los grandes temas de la obra. Hay muchos tipos de amor. En la función se habla concretamente de la capacidad de enamoramiento, de esas primeras reacciones químicas. Yo empecé a estudiar biología, por lo que creo fervientemente en las reacciones químicas y creo que hay un componente químico muy fuerte en los enamoramientos. Luego ese amor se convierte en otras muchas cosas.
La obra habla de ética médica, pero también de ética emocional, ¿crees que hoy somos menos responsables de lo que sentimos que antes?
No, yo creo que simplemente han cambiado los códigos. No creo que sea una cuestión de responsabilidad, es más una cuestión educacional. Antes buscábamos la pareja para toda la vida, tener hijos, etc. Digamos que el modelo cultural ha ido evolucionando. También te digo, menos mal que ha evolucionado, porque sino, sería terrible. Ya no tienes por qué estar con la misma persona toda la vida si no te va bien, si esa persona no es la adecuada para ti o si no eres feliz a su lado. Digamos que no es que tengamos menos responsabilidad, sino que el modelo se ha ampliado y se ha flexibilizado un poco. También tiene mucho que ver con la cultura en la que vivimos, la occidental. Evidentemente, si te vas a África, todavía hay hombres que tienen diez mujeres. Queda muchísimo por mejorar en muchos sentidos.
Trabaja con otros nombres reconocidos como Itzán Escamilla y Elena Rivera, ¿qué tal entre bambalinas?
Muy bien, la verdad es que es una suerte encontrar compañeros de este calibre. A nivel profesional y a nivel personal, la verdad es que hemos hecho una compañía muy bonita, nos llevamos estupendamente, disfrutamos muchísimo de la gira y del trabajo. Somos gente que siempre está queriendo mejorar. Digamos que no podría tener mejores compañeros en el escenario.
¿Qué hace especial a ‘El Efecto’?
El reparto, me parece que es un reparto excepcional. Que está dirigido por Juan Carlos Fisher, que es uno de los directores más interesantes del panorama teatral actual en nuestro país. En las producciones teatrales contemporáneas muchas veces no miramos quién está detrás de las funciones que vemos en el teatro, pero esta compañía es una productora que siempre trae calidad. Y luego, la temática. La autora es Lucy Prebbel, que es una de las creadoras de la serie Succession, seguro que la gente la conoce. Además, la función es muy interesante y el texto también, creo que la gente lo va a disfrutar mucho.
¿Qué le permite la música que no le permite la interpretación?
Se dan la mano un poco, porque es un proceso. Normalmente cuando tú preparas un personaje o preparas una canción, son cosas que haces en soledad. Luego ya empiezas a compartirlo; primero con tus compañeros y luego con el público. Tienen algo bastante parecido o similar. Sí que es verdad que normalmente en teatro, en la interpretación, tienes más tiempo para contar una historia; en la música tienes menos tiempo. Esa necesidad, esa capacidad de expresar tanto en tres minutos, me gusta mucho, siempre me ha gustado. Y, evidentemente, la emoción se multiplica, porque ya no solo estás hablando o contando una historia, sino que además en la música esos acordes van también permitiendo que la emoción o el mensaje entre en un segundo plano.
¿Cómo ha sido este viaje al pasado recordar, volver a sumergirse en estos personajes?
Ha sido súper bonito, la verdad. Ha sido, bueno, lo que tú dices, un viaje. Un viajazo. Porque sí, he recordado con quién compartía mi tiempo, qué aprendizaje tuve durante el tiempo que interpreté aquellos personajes. También he recordado una época en mi vida, porque como llevo ya tantos años trabajando en esto, ya han pasado muchos años desde que empecé. Hay muchísimas emociones y luego también las diferentes temáticas, ya que no todos los personajes hablan de lo mismo. Y poder repasar las temáticas que he tenido la suerte de poder tratar en profundidad gracias a esos personajes está muy bien. Es un viaje muy bonito y tengo muchas ganas de compartir el disco completo con todo el mundo.
¿Cerrar el círculo con Marcos Serrano, con esta canción en este caso, ha sido un acto de reconciliación, de despedida o de agradecimiento?
Realmente reconciliación no, porque estoy muy reconciliado con esa época y con ese personaje. Hace muchísimo tiempo que me reconcilié con él. Bueno, sí, quizás cerrar un ciclo, poder hacer algo que tenía muchas ganas de hacer, poder ponerle música a un poema que llevaba conmigo más de 20 años. Ha sido una cosa muy chula poder también dedicarle tiempo a un personaje que me dado tanto. Estoy muy agradecido a ese personaje y bueno, sí, también cerrar un ciclo. Quizás no es una despedida completa porque las canciones de Marcos me van a acompañar siempre, pero sí que es el cierre a una etapa mejor.
¿Cree que el público sigue viendo antes a Marcos Serrano que a Fran Perea?
Todavía sí, evidentemente me pasa a menudo. Es el personaje que más ha calado en el imaginario, que es normal. Tampoco es una cosa que yo pueda controlar, ni puedo cambiar la percepción que tiene la gente. Es verdad que «Los Serrano» llegó a muchísima gente y además tiene el efecto de la nostalgia, que eso lo multiplica todo.
En esta industria se te pega mucha gente, se te acerca mucho vendedor de humo y bueno, tienes que tener cuidado
¿Crees que ese fenómeno generacional, ‘Los Serrano’, le definió o le obligó a estar reinventándote constantemente?
Ni una cosa ni la otra. Creo que yo siempre he sido mucho más; primero, he sido muy diferente de ese personaje y luego, siempre he sido una persona que me reinvento, porque soy una persona muy inquieta. Tengo la necesidad de expresarme de manera artística en muchas facetas y digamos que esa es mi naturaleza. No lo llamaría reinventarme, sino inquietud creativa.
Una de sus canciones ‘El hombre invisible’, está producida por su gran amigo Víctor Elías. ¿Crees que es importante rodearse de buenas personas en esta industria?
Absolutamente. Víctor no solo ha producido esa canción, sino que ha estado haciendo la coordinación de toda la parte musical del disco. Sí, Víctor es una pieza muy importante dentro de mi rompecabezas. Y sí, yo me he equivocado mucho también. En esta industria se te pega mucha gente, se te acerca mucho vendedor de humo y bueno, tienes que tener cuidado, aunque a veces caes y a veces picas. No te sabría decir si con los años he aprendido cómo funciona esto porque me parece que hay un punto siempre incierto que no controlas y también supongo que la magia está ahí. Pero bueno, sí que he aprendido que hay que rodearse de gente buena, profesional y buenas personas. Y lo intento aplicar en mi día a día, la verdad.












