Enero siempre llega con el mismo guion: energía renovada, zapatillas estrenadas y una lista de propósitos que, en cuanto aparece el primer «hoy no puedo«, empieza a tambalearse. Las excusas son el rival silencioso de cualquier plan de entrenamiento, ya sea para preparar un 10K, volver al gimnasio o simplemente moverse más. Con esa idea como punto de partida, Red Bull pone sobre la mesa un desafío con un gancho claro: convertir la fuerza de voluntad individual en un objetivo común.
Se llama Red Bull Zero Excusas y su mecánica es tan simple como adictiva: sumar 150 millones de minutos de entrenamiento a nivel nacional. No hay letra pequeña sobre ritmos, series o marcas. Aquí vale todo lo que implique movimiento: una salida de running por la ciudad, una sesión de fuerza, una ruta en bici, nadar, bailar o caminar a paso vivo. Cada minuto se registra en Strava, que actúa como marcador colectivo y convierte lo que suele ser una batalla íntima —salir o no salir— en una historia compartida.
El reto, además, tiene fecha límite: estará activo hasta el 31 de marzo. Un tramo de calendario perfecto para medir si el «año nuevo, vida nueva» se transforma en hábito real cuando ya ha pasado la euforia de las primeras semanas. Y si el objetivo se cumple, llega el premio: desbloquear la opción de vivir un entreno épico en el Estadio Riyadh Air Metropolitano.
La propuesta apunta directo a la motivación: que el esfuerzo de cada uno empuje al de todos. Porque, al final, el truco para sostener un propósito no siempre está en entrenar más duro, sino en encontrar una razón para no fallar. Y aquí el mensaje es contundente: en 2026, ya no hay excusas.












