Roy Keane volvió a encender las alarmas en Manchester con una frase tan cruda como reconocible en su estilo. En su análisis televisivo, el irlandés cargó contra la forma en que el club elige entrenadores y señaló el peso del pasado en la toma de decisiones, al mencionar a Sir Alex Ferguson y al exconsejero delegado David Gill como figuras que aún «cuelgan por ahí como un mal olor».
Un dardo directo a la sala de mandos
Keane no se quedó en el golpe de efecto. En su crítica para Sky Sports tras el enfrentamiento entre el Arsenal y el Liverpool (0-0), el irlandés se centró en cuestionar de manera repetitiva quién manda realmente en el United y cómo es posible, según él, que el club repita ciclos de ilusión y ruptura cada 12 o 14 meses. El excentrocampista puso el foco en el filtro previo, las entrevistas y el criterio con el que se decide. «¿Qué pasa en estas entrevistas de trabajo? Estoy intrigado. ¿Por qué siguen dando trabajo a ciertas personas?», sentenció el comentarista.
El ex del United centró su queja en la directiva actual de los Diablos Rojos, especialmente en Sir Jim Ratcliffe y Jason Wilcox, a los que se refirió al hablar sobre quién participa en el proceso de selección: «¿Quién toma las decisiones? ¿Sir Jim Ratcliffe, Jason Wilcox? ¿Quién entra en este proceso de entrevistas? Hablas con un directivo, te haces una idea de alguien y dices: «¿Es el tío para nosotros?», dijo.
La llamada a Ferguson reabre el debate
Todo surgió a raíz de que el United nombrara a Darren Fletcher como entrenador interino tras la destitución de Ruben Amorim y que este explicara que habló con Ferguson antes de aceptar el cargo. «No me gusta tomar decisiones importantes o hacer cosas sin hablar con Sir Alex y eso es algo que he hecho desde que estoy en el club y desde que lo dejé en todo lo que hago» reconoció, y añadió que buscó su «bendición» por respeto y por una relación personal que mantiene desde su debut como futbolista con el escocés.
Darren Fletcher, entrenador del Manchester United / Perform
Para Keane, ese gesto es el síntoma de fondo. No discute la figura de Ferguson, discute la dependencia estructural del club para validar el presente mirando al pasado, justo cuando la entidad vuelve a moverse en modo emergencia, y, en medio de esa intervención, fue cuando soltó la bomba que ha eclipsado todos los titulares: «Todavía tienes a Ferguson y a David Gill colgando como un mal olor».
Aunque el exjugador lo sitúe en el centro del ruido, lo cierto es que Ferguson no tiene un puesto ejecutivo en el organigrama actual. Su influencia se interpreta más por simbolismo que por firma, ya que en los últimos años su relación institucional con el club ha ‘empeorado’. Según la prensa inglesa, en 2024 INEOS, empresa propietaria del 27,7% de las acciones del club, puso fin a su contrato como embajador en un movimiento de recorte de costes y le dijo que no entrara en el vestuario después de los partidos.
El fútbol sigue
La discusión se instaló mientras el equipo buscaba algo de estabilidad en el césped. En el primer partido con Darren Fletcher al mando, el United empató 2-2 en Turf Moor ante el Burnley. Benjamin Sesko firmó un doblete, pero un gol de Jaidon Anthony en el tramo final impidió que los visitantes se llevaran el triunfo. El resultado alimentó esa sensación de provisionalidad que Keane denuncia desde el plató.

Manchester United’s Matheus Cunha, left, and Burnley’s Lesley Ugochukwu fight for the ball during the Premier League soccer match between Burnley and Manchester United in Wolverhampton, England Wednesday, Jan. 7, 2026. (AP Photo/Ian Hodgson) / Ian Hodgson / AP
El excapitán fue especialmente duro con el rendimiento. Llegó a decir que «el nivel del partido fue una broma» y cargó contra el discurso complaciente posterior. «Todo el mundo decía después del partido que no había estado mal, que lo habíamos hecho bien… tonterías», soltó. Para Keane, la lectura es clara. «Estamos dando vueltas en círculos. Cualquier exjugador del United tiene una oportunidad».
Keane pide liderazgo
El tramo final del discurso del irlandés puso el foco en el perfil del próximo entrenador. Keane sostuvo que no basta con un currículum lleno de títulos o años de experiencia, y que el United necesita a alguien con personalidad para gobernar el vestuario y responder a la exigencia de los pesos pesados. En su visión, ahí está la frontera entre un técnico capaz de sostener el proyecto y otro destinado a ser arrastrado por la presión de Old Trafford.
Mientras tanto, la lista de candidatos no deja de crecer. Uno de los nombres que más se repite es el del noruego Ole Gunnar Solskjaer, que dirigió al club entre 2018 y 2021. El simple rumor ya ha generado críticas, como las de Gabby Agbonlahor, exdelantero del Aston Villa, que tachó de «hazmerreír» la posibilidad de su regreso y afirmó que «todo el mundo se emocionó cuando le despidieron». Además, el inglés ha cuestionado que los Diablos Rojos miren atrás solo tres años después de su salida.

Ole Gunnar Solskjaer, en uno de sus últimos partidos al frente del United. / AFP
En las últimas horas también ha ganado fuerza la opción de Michael Carrick, excentrocampista del conjunto de Manchester. Carrick ya asumió el cargo de forma interina tras el despido de Solskjaer en 2021. Más tarde, se ganó crédito lejos de Old Trafford con una etapa sólida en el Middlesbrough, al que dirigió entre 2022 y 2025. En ese ciclo llevó al equipo a un cuarto puesto y lo mantuvo en la zona media de la Championship en las dos temporadas siguientes, con una octava y una décima posición.












