El debate en la portería de la selección española ha ido creciendo a medida que se acerca el verano y el Mundial. Todo parecía bastante definido en los planes de Luis de la Fuente, con muy pocos nombres por decidir y ninguno de ellos bajo palos, pero el rendimiento de Joan Garcia ha cambiado el escenario. Sus actuaciones en esta primera mitad de la temporada —con especial impacto en partidos de máxima exigencia como el derbi ante el Espanyol de hace pocos días— han reabierto un debate que parecía cerrado, reforzado además por el recuerdo reciente de un curso pasado en el que fue clave para salvar al Espanyol del descenso, erigiéndose como uno de los mejores porteros de LaLiga.
En ese contexto se entienden las declaraciones de Aitor Karanka, que valoró el caso del guardameta en la previa de la Supercopa. “Llevo seis meses y todos los técnicos han pasado por las categorías inferiores, todos conocen a Joan. Es un chico espectacular y muy buen profesional”, aseguró el director técnico de desarrollo de la la selección absoluta masculina, antes de remarcar que la decisión final corresponde al seleccionador. «Bendito problema, seguro que Luis también piensa que es eso, un bendito problema».
Durante meses, la ausencia del portero se explicó desde el llamado “ecosistema” de la portería, un argumento ligado a la continuidad de un bloque formado por Unai Simón, David Raya y Álex Remiro. Sin embargo, ese discurso empieza a perder fuerza. La información adelantada por Mónica Marchante tras el Barça-Athletic de Supercopa apunta a que Joan Garcia será convocado para la Finalissima ante Argentina, un movimiento que serviría para cerrar el debate a pocos meses del Mundial.
Así, el duelo del 27 de marzo en Catar se perfila como el primer paso real de Joan Garcia en la Roja, una oportunidad para empezar a ganarse un sitio dentro del grupo. A partir de ahí, la gran incógnita ya no será si debe ir convocado, sino qué rol puede asumir en el camino hacia el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. El “bendito problema” del que hablaba Karanka ya es una realidad instalada en la selección















