Un fontanero en nómina puede ganar más de 2.300 euros, y yo prefiero pagarle más si se desvive por la empresa’

Durante una conversación significativa, un empresario con años de experiencia en el sector de la fontanería desgrana sin filtros la realidad del oficio, los salarios que se pueden alcanzar y los consejos imprescindibles para quien quiera emprender. La charla, extraída de un podcast, destapa desde la filosofía para retener al buen empleado hasta el camino práctico para construir un negocio sostenible.

La gente no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Y en el mundo laboral, eso es un error que cuesta caro»

Abel

Fontanero

Salario y reconocimiento: pagar por implicación

La conversación comienza rompiendo un tópico: un fontanero asalariado puede superar los 2.200 o 2.300 euros al mes. La clave, según el Abel, no está en las ocho horas de presencia física, sino en la implicación real. «Si veo a un tío que se desvive por la empresa, prefiero pagarle», afirma. Ambos ponentes coinciden en un error común en muchas empresas: darse cuenta del valor de un empleado el día que se marcha. «Tienes que intentarlo antes de que se te vaya», advierten.

La actitud es lo principal para empezar. Y que no 
se piense que va a venir el primer día y va a estar ganando. No, es duro»

Abel

Fontanero

El camino para emprender: empezar por lo básico

Ante la pregunta de qué consejo dar a quien quiera empezar, la respuesta es clara: actitud y formación práctica. Pero desaconseja totalmente comenzar trabajando con la familia. «Porque coges unas mañas malas», explica. Aprender en otra empresa permite ver otros métodos y disciplinas. El primer paso material, una vez con experiencia, es tener un vehículo. «Un cochecito que puedas moverte, porque si no tienes coche, lo vas a tener complicado».

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Fontanero trabajando debajo del fregadero

La estrategia para darse a conocer: paciencia y redes

Los inicios son lentos. Recomienda trabajar primero como subcontratado para otras empresas o profesionales (como albañiles) y hacer mucha labor de venta personal: «Ir presentándote a gente que se dedique a esto, que necesite fontaneros, comunidades… Insistir, ir vendiéndote un poquito». La estadística, dice, juega a favor: si te presentas a 100 personas, siempre habrá una que algún día te necesitará. Un canal que a él le ayudó «mogollón» fueron las compañías de seguros.

Trabajar con compañías de seguros te ayuda mogollón. Pasas por muchas viviendas y esa 
gente se va quedando con tu contacto»

Abel

Fontanero

El valor de la versatilidad y el servicio integral

El empresario, cuya empresa se llama Fotu Servicios y Operaciones, destaca que su clave actual es la versatilidad. No solo se limitan a fontanería, sino que ofrecen un servicio integral que incluye reparaciones en piscinas (con técnicas como la rehabilitación de tuberías con resinas) y arreglos de daños colaterales. «Yo empiezo y acabo. La gente prefiere pagar un poco más y que vaya la cosa fluida, a tener que llamar a tres profesionales distintos», asegura. Este enfoque, sumado al boca a boca tras años de trabajo, es lo que hoy hace que los clientes le busquen a él.

El consejo final para los jóvenes es claro: «Dejaros de tantas carreras de cinco años. La Formación Profesional (FP) de fontanería es una muy buena salida. Y a ganar pasta». Un mensaje directo de un sector que, pese a las crisis, sigue demostrando que el trabajo bien hecho y la gestión inteligente son una combinación que triunfa.

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