La madrugada del Día de los Reyes Magos en la Safor ha sido la más fría de este invierno, con registros que, además, también son más bajos que cualquier día del año pasado. La borrasca Francis, que primero trajo jornadas lluviosas y un ambiente muy desapacible ha desplomado los termómetros, y la mayoría de los ciudadanos han notado esa sensación cuando han salido de la cama en este día festivo en toda España.
Pese a eso, las temperaturas registradas no son en absoluto «peligrosas». Los termómetros se han quedado en general por encima de los cero grados en el conjunto de la comarca, y solo en aquellos lugares altos o más fríos se ha rebasado la barrera y se ha llegado a valores negativos.
Nada excepcional que la mínima se haya registrado en la zona de la Drova, en el término de Barx, con 1,1 grados bajo cero, dado que allí es normal que en invierno se despierten con temperaturas negativas. No muy lejos de allí, en el Centro de Interpretación de la Cova del Parpalló, ya dentro del término de Gandia, el registro ha sido de 0,6 grados negativos. También han bajado de cero esta madrugada en la Llacuna de Villalonga, a cerca de 500 metros de altura o en el Pla de Corrals de Simat de la Valldigna.
En áreas de producción de cítricos la helada ha sido mucho más suave y solo limitada a pequeñas áreas. Así, en la zona de Marxuquera de Palma de Gandia se han medido 0,2 grados negativos, un registro que se habrá repetido en hondonadas hasta la salida del sol, cuando ya empieza a calentar el ambiente. Con esa temperatura no hay riesgo para los cítricos, sino más bien al contrario. El frío permite a las naranjas madurar y asumir mayores niveles de azúcar, lo que aumenta la calidad del producto y su valor en el mercado.
Sin nieve en la comarca
Una de las características de esta jornada festiva ha sido su extensión. Toda la Safor se ha situado entre los 5 grados positivos el 1,1 negativo de la Drova. El registro más alto, en el colegio el Rebollet de Oliva, en pleno centro de la ciudad, ha sido de 5,1 grados. En el centro de Gandia, concretamente el área donde se sitúa el ayuntamiento, la mínima ha sido de 4 grados.
Aunque durante varios días se había previsto la posibilidad de que nevara en la Safor, ese meteoro no ha llegado. La lluvia caída durante el domingo y todo el lunes no se ha convertido el hielo. Cuando las temperaturas han bajado la precipitación ya había cesado. Ni siquiera en zonas de la Drova o la Llacuna, acostumbradas a ver el blanco elemento, se han cubierto en este episodio.
Suscríbete para seguir leyendo











