Cerró el Real Murcia el 2025 con una victoria clarísima y abrió el 2026 con un triunfo gris (0-2). Pero independientemente de la imagen ofrecida por los granas, lo que está claro es que ahora mismo el Real Murcia es un equipo imbatible, que, unos días con más inspiración y otros con más oficio, siempre acaba encontrando el camino para que el marcador acabe cayendo a su favor.
Porque la primera parte del Real Murcia fue poco atractiva. La primera parte del Real Murcia fue demasiado gris. Pese a la debilidad del rival, un Sanluqueño hundido en la tabla, las ocasiones apenas llegaron. De hecho, los locales tuvieron la mejor de los primeros 45 minutos. Un remate que escupió el larguero en el minuto 24. Pero hasta con resaca, el Real Murcia fue capaz de confirmar que ahora mismo es imparable. Y el protagonista fue Flakus. Empezó el esloveno en el banquillo, lo que da mucho que hablar, y acabó siendo decisivo, marcando los dos goles de un triunfo que eleva de nuevo a los granas a la zona de play off. Dos goles que también llevan los nombres de Juan Carlos Real y Schalk.
Sin verticalidad
Llevamos ya cuatro días de 2026, sin embargo, el Real Murcia que se vio en la primera parte en El Palmar fue un Real Murcia con la resaca propia de las primeras horas del estreno del año. Y eso que en los diez minutos iniciales, las llegadas de Pedro Benito y Jorge Mier hacían presagiar algo distinto. Sin embargo, le costó y mucho al conjunto grana ser vertical ante un Sanluqueño que quería empezar a cambiar su cara con la llegada de Daniel Casas al banquillo. De hecho, la mejor ocasión de ese primer periodo fue para el conjunto local. Solo el larguero evitó que los murcianistas comenzaran el choque perdiendo. Porque en el minuto 24, el central Diallo se imponía en el área para rematar libre de marca el balón enviado desde la esquina por Zequi, un balón que fue escupido por la madera.
No es que el Sanluqueño fuese superior a los granas. Tampoco hizo méritos para marcharse al descanso por delante en el marcador. Pero sí fue capaz el conjunto gaditano de maniatar a un Real Murcia que solo encontró desahogo en los centros laterales. Y es que los jugadores de banda son ahora mismo los más en forma de la plantilla. Al protagonismo de Jorge Mier y David Vicente se suma ahora un Cristo Romero que este domingo volvía a aparecer como extremo zurdo, quedándose en el banquilllo Álvaro Bustos. Pero la suplencia que más llamó la atención y que abre el debate es la de Flakus. Porque el delantero esloveno se quedó por tercera jornada consecutiva fuera del once titular, lo que confirma que el ‘9’ grana no está convenciendo a Colunga.
No convence Flakus, muy lejos de ser el delantero ‘Top’ que se esperaba, pero el problema es que, como ocurriera ante el Sabadell, este domingo sin Flakus el Real Murcia tampoco tuvo una actuación destacable en ataque. Con Pedro Benito condenado a la banda, Ekain debería asumir esas funciones de delantero centro, aunque el ex del Racing de Santander está lejos de ser un jugador que aporte chispa a un equipo grana que en El Palmar careció de verticalidad, dando muchas facilidades al Sanluqueño en defensa. Verticalidad que tampoco aportó Palmberg, la principal novedad en el once y que no acaba de aprovechar las oportunidades que tiene de vez en cuando.
Muchos centros, pocos remates
Quitando un remate de Pedro Benito que despejó Trapero a córner, el resto de peligro de los granas llegó por jugadores de la retaguardia. Lo intentó Sekou con un disparo que se marchó pegado al poste, porque de su primer tiro mejor no hablar; y no pudo llegar Cristo Romero a un centro peligrosísimo de David Vicente. Incluso Mier, en el descuento, lo intentó desde fuera del área, aunque el balón lo atrapaba sin problemas Rubén Domínguez.
Aprovechando el descanso, Adrián Colunga intentó reactivar el ataque para cambiar la cara a un partido en el que el Real Murcia estaba decepcionando. Su primer cambio dejó en la caseta a Cristo Romero y dio entrada a Álvaro Bustos. Consiguieron los granas elevar su presencia en el área rival y encerrar a los locales, sin embargo, con un Sanluqueño muy bien posicionado, no era fácil colarse hasta la cocina como pretendían los murcianistas.
Subidón tras el descanso
Viendo los pocos espacios, había que aprovechar cualquier acción a balón parado. Y en el 56, Pedro Benito lo intentó tras un saque de córner, pero su remate se marchó alto. Justo en ese momento en el que el Real Murcia apretaba y apretaba, Colunga puso en liza a Flakus, quien tendría media hora por delante para engordar una cuenta goleadora que anda frenada desde el 8 de noviembre, cuando el esloveno marcó al Nástic.
En un córner lo intentó Pedro Benito y en un córner tuvo la mejor el Real Murcia. Fue Alberto González el que remató un balón que iba a la red de no ser por la gran intervención de Rubén Domínguez (59′).
Esos buenos minutos fueron tan efímeros que no sirvieron para que el marcador de El Palmar se moviera. Y es que, el cambio de cara que había sufrido el equipo grana con la entrada al campo de Bustos, se terminó demasiado pronto, volviendo a ser completamente anulado por un Sanluqueño que intentaba parar al máximo posible el partido para que el reloj corriera sin que sucediera nada en el terreno de juego.
Real enciende la luz
Andaba perdido el Real Murcia y andaba perdido Flakus, completamente ausente desde que saltó al campo. Pero en el 74 cambiaría completamente el escenario del partido. Movía otra vez el banquillo Colunga, y esta vez su movimiento fue definitivo. La entrada de Juan Carlos Real fue determinante. En el primer balón que tocó le puso la alfombra roja a Flakus. Porque su pase al hueco dejaba al esloveno solo ante Rubén Domínguez, y el delantero grana, con espacios, no falló, poniendo un 0-1 que acercaba mucho a los murcianistas a la victoria teniendo en cuenta la debilidad del Sanluqueño.
Solo le quedaba al Sanluqueño el balón parado, y si en la primera parte estuvo cerca del gol en un córner; en el 84 volvió a hacer temblar a la defensa grana en una falta. De hecho, Gazzaniga tuvo que ponerse su traje de héroe para con una grandísima estirada evitar el tanto de los locales.
Doblete de Flakus
De la parada de Gazzaniga se pasó a la sentencia del Real Murcia. Y el encargado de sentenciar fue otra vez Flakus. El esloveno aprovechaba un gran pase de Schalk para demostrar que su fiabilidad en el uno contra uno, porque no falló ante Rubén Domínguez en una acción que tuvo que ser revisaba por posible fuera de juego.
No hubo fuera de juego y el 0-2 subió al marcador, un 0-2 que ya no se movería y que confirma que el Real Murcia de Adrián Colunga vive abrazado a la victoria. La de este domingo es la séptima en nueve jornadas, una victoria que además vuelve a colocar a los murcianistas en puestos de play off.
















