El Hospital Universitario Son Llàtzer ha invertido 4,7 millones de euros en el último trimestre del año para renovar equipamientos médicos, modernizar infraestructuras y actualizar áreas clave como radiodiagnóstico, farmacia hospitalaria y neurorehabilitación. El plan, financiado con fondos del factor de insularidad, ha permitido ejecutar más de 30 actuaciones sin interrumpir la actividad asistencial ordinaria.
Así lo ha explicado la consellera de Salud, Manuela García, que ha visitado esta mañana el centro. Entre las principales incorporaciones tecnológicas, ha destacado los nuevos equipos de radiología que sustituyen a aparatos con más de veinte años de antigüedad y que, según la titular, permitirán mejorar la precisión diagnóstica y acortar los tiempos de espera.
Una de las inversiones más relevantes se ha concentrado en el área de diagnóstico por imagen, que ha absorbido cerca de 3,5 millones de euros del total. Son Llàtzer ha incorporado dos mamógrafos de última generación capaces de realizar biopsias en el mismo acto diagnóstico, cinco nuevos arcos quirúrgicos (uno de ellos con tecnología 2D y 3D para intervenciones complejas) y ha renovado tres salas completas de radiología digital.
«Los equipos que teníamos eran del año 2002, por lo que la renovación era más que necesaria», ha señalado García, que ha subrayado que los nuevos dispositivos permiten obtener imágenes en tiempo real durante una intervención quirúrgica, algo especialmente útil en cirugías traumatológicas o de columna. Uno de los arcos incorpora tecnología tridimensional que permitirá al hospital participar en estudios de investigación en cirugía mínimamente invasiva de columna.
Además, el centro ha reforzado los sistemas móviles de radiodiagnóstico con nuevos equipos portátiles que se utilizan directamente en plantas de hospitalización, UCI o cuidados paliativos, evitando desplazamientos de pacientes con movilidad reducida. «Permiten ver la imagen al momento, sin pasos intermedios», ha explicado la consellera, que ha vinculado estas mejoras a una mayor eficiencia y seguridad clínica.
Otra de las apuestas del hospital ha sido la robotización parcial del Servicio de Farmacia Hospitalaria, con una inversión de medio millón de euros. El nuevo sistema automatizado gestiona la dispensación de medicamentos a pacientes externos, mejora la trazabilidad de los fármacos y reduce el margen de error humano, según han explicado. El robot prioriza además la salida de los medicamentos con fecha de caducidad más próxima, lo que contribuye a una gestión más eficiente del stock disponible.
«Este sistema mejora la seguridad del paciente y facilita el trabajo del profesional», ha señalado García, que ha destacado que el proceso permite al farmacéutico «centrarse en la atención y el seguimiento del tratamiento» mientras el robot se encarga de la logística. El plan de inversiones incluye también la renovación de equipamiento quirúrgico y diagnóstico en distintos servicios, como un nuevo microscopio para Otorrinolaringología, torres de endoscopia y artroscopia para Urología y Traumatología, y equipos para pruebas de esfuerzo en Neumología y Cardiología Pediátrica.
Más allá de la tecnología, Son Llàtzer ha empezado a reorganizar y ampliar los espacios dedicados a la neurorehabilitación, un área en crecimiento vinculada al aumento de pacientes con ictus, traumatismos craneoencefálicos o daño neurológico. La Conselleria defiende que el conjunto de actuaciones persigue no solo modernizar el hospital, sino también mejorar la experiencia del paciente y las condiciones de trabajo de los profesionales.











