Ilusionados a la par que nerviosos. La ‘Marea Amarilla’ del Dreamland Gran Canaria se prepara para afrontar este domingo una de las citas señaladas en el calendario de cada temporada: la visita de rigor al Santiago Martín para vivir una nueva edición del derbi canario ante La Laguna Tenerife. Ni los pobres resultados logrados por los grancanarios —que solo han ganado dos de los últimos 16 duelos— en sus careos ante el eterno rival, ni la mala dinámica que arrastra actualmente el equipo dirigido por Jaka Lakovic en la Liga Endesa, han mermado la fe de los casi 150 aficionados que cruzarán el Canal de Anaga enfundados en los colores claretianos para tumbar, de una vez por todas, la psicosis aurinegra.
Uno de los casos que marcharán hasta territorio lagunero este fin de semana es el de Abel y Hugo Gil, dos hermanos que creen que es posible darle la vuelta a esta mala racha en los envites regionales. «Vamos con la intención de pasarlo bien; sabemos que se han perdido muchos partidos contra ellos, pero siempre tiene que haber un punto en el que se giren las tornas y cambie esta tendencia», destaca Hugo.
Por su parte, Abel señala que tantas derrotas consecutivas han podido hacer mella en la «confianza de la plantilla. Puede ser por eso y porque tienen que salir con algo más de motivación, aunque no lo sé a ciencia cierta. A pesar de ello, estamos con muchísima ilusión por vivir el derbi en Tenerife y creemos que una victoria el domingo puede ser un punto de inflexión para el equipo».
Corazonadas desde Noruega y una solicitud de carácter
No obstante, este tipo de encuentros también se explican a través de corazonadas, como la que tiene Gustavo Artiles, un seguidor del Granca que vive en Noruega y que ha arrastrado a su familia hasta La Laguna. «Convencí a mis tíos para comprar las entradas porque tengo la sensación de que podemos repetir la victoria de 2018, cuando llegamos con muchas dudas, derrotas y problemas, pero acabamos ganando con Víctor García como entrenador. Además, como vivo en Noruega desde hace cuatro años, que haya tocado el derbi en estas fechas era una oportunidad que no podía dejar pasar; vivir un derbi es uno de esos días especiales», asegura el aficionado isleño.
Con menos fe, pero igual de esperanzada, se desplazará María de los Ángeles Ramírez, quien considera que La Laguna Tenerife sabe muy bien cómo ganar al Granca. «Ellos tienen un equipo más consolidado que nosotros, nos tienen tomada la medida y creo que se toman estos partidos con más entusiasmo. Sin embargo, voy a viajar ilusionada, con nervios, pero ilusionada; si ganamos, me gustaría celebrarlo con un buen almuerzo, que allí se come muy bien (risas)», destaca la seguidora amarilla.
En ese sentido, María receta carácter para poder tumbar a la bestia negra claretiana, dejando claro que le pide a los jugadores que no «salgan con la pájara. Quiero que el Granca juegue con garra y seguridad. Tienen que ponerse las pilas, porque parece que nos está costando la vida y nos podemos quedar fuera de la Copa del Rey». Por su parte, Gustavo considera que los amarillos pueden «competir con cualquier rival. Contra el Granada empezaron mal, pero cuando bajaron el culo, como se suele decir, consiguieron darle la vuelta. Hubo un cambio de actitud y se sacó adelante ese partido; espero que encontremos la fórmula para frenar a Marcelinho Huertas y Gio Shermadini».
Disfrutar al máximo de una pasión
Más allá de lo que pueda suceder en la pista, Abel y Hugo Gil tienen claro que se dejarán la garganta para alentar a los claretianos. «Iremos con la camiseta que da el club con el pack del derbi y con una bufanda para que los jugadores sientan que estamos con ellos. Esto ha sido un regalo de Navidad y seguro que lo vamos a disfrutar porque, además, nunca hemos estado en un derbi», explican.
Por su parte, María de los Ángeles expone que irá acompañada de su marido, con quien suele «viajar para ver al equipo fuera de casa cuando se puede. Siempre vamos con optimismo desde por la mañana; nos encantan los ambientes, ver cómo los aficionados cantan y se unen… Además, la afición de Tenerife ayuda mucho a generar esa buena atmósfera; no es lo mismo el baloncesto que el fútbol».
Asimismo, Gustavo Artiles recalca que tanto él como su familia vivirán este desplazamiento con «pasión, porque en mi casa siempre lo hemos sentido así; desde que íbamos al CID, cuando pertenecíamos a la Peña Siroco, hasta ahora. Cada uno lo siente a su manera y nosotros lo sentimos de forma apasionada. Estaremos nerviosos desde que nos levantemos y vayamos al barco con el resto de seguidores, pero también con la intención de disfrutar del viaje y, por supuesto, de la compañía de los aficionados de Tenerife».
Con todos esos ingredientes, en torno a 150 fieles se desplazarán hasta la isla vecina para insuflar ánimo a una plantilla que tiene la misión de devolver sobre la pista, con argumentos, el aliento de esa ‘Marea Amarilla’ que se rasca el bolsillo para estar presente en el partido del año.
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