Mark Ruffalo, el rostro humano y atormentado de Bruce Banner en el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), no renuncia a su sueño: una película en solitario para Hulk. En una entrevista con la revista GQ, el actor, de 58 años, lo ha expresado con claridad: «Sí, me encantaría protagonizar una película así. Pero el personaje no es propiedad de Marvel del todo. Está también en manos de Universal. Así que no sé si mi deseo algún día se hará realidad, honestamente”.
Esa limitación contractual, heredada de The Incredible Hulk (2008), ha confinado al gigante verde a cameos y series derivadas desde su debut en The Avengers (2012). Ruffalo, consciente de la saturación del personaje, también ha matizado: «Seguimos hablando de ello, de cómo sería. Ha habido tantas películas de Hulk ya, ¿de verdad quiere la gente otra más?».
Hace unas semanas, el programa de CBS Entertainment Tonight avivó especulaciones sobre un regreso en Spider-Man: Brand New Day: «¡No lo sé! Todavía estoy esperando enterarme. No he visto el guion. Si llega a fructificar, sería increíble», declaró Ruffalo cuando supo del rumor.
El famoso actor nacido en Wisconsin ha lamentado más de una vez que su Hulk, evolucionado al inteligente Smart Hulk en Avengers: Endgame (2019), permanezca en standby después de She-Hulk (2022). Frases como «Ese es mi secreto, capitán: siempre estoy enfadado» (The Avengers) o «Puse el cerebro y el músculo juntos y ahora miradme» (Avengers: Endgame) definen un arco de maldición a redención que según muchísimos fans de Marvel de todo el mundo pide más desarrollo.
Marvel ya produjo dos largometrajes protagonizados por este personaje que apareció por primera vez en 1962 en la historieta The Incredible Hulk, creada por Stan Lee y Jack Kirby para Marvel Comics: el primero, Hulk (2003), dirigido por Ang Lee con Eric Bana como protagonista, recaudó cerca de 250 millones de dólares en todo el mundo. El siguiente, El increíble Hulk (2008), de Louis Leterrier y con Edward Norton en el rol del gigante verde, recaudó más: 364 millones de dólares.
De Wisconsin a la cima: un actor versátil y prolífico
Nacido en 1967 en Kenosha, Wisconsin, en una familia de raíces italianas, francesas y polacas, Ruffalo forjó su carrera en teatros off-Broadway antes de desembarcar en Hollywood con The Dentist (1996). Puedes contar conmigo (2000), de Kenneth lo reveló como intérprete sensible, pero Zodiac (2007), de David Fincher, lo consagró internacionalmente en el rol del detective obsesivo Dave Toschi.
En televisión, The Normal Heart (2014, HBO) lo mostró como activista de la lucha contra el sida, mientras I Know This Much Is True (2020) exploró una relación en crisis entre dos gemelos con intensidad quirúrgica. En este 2025, protagoniza y produce Task (HBO Max), un celebrado thriller con Tom Pelphrey y Laura Linney.
Lee también
Al margen de su carrera actoral, Ruffalo es reconocido activista político. Líder de las protestas contra el fracking en Nueva York , crítico acérrimo de Donald Trump y defensor de Palestina —exigió alto al fuego en Gaza en los DGA Awards 2024—, su presencia en redes suma millones de seguidores (más de 20 millones en Instagram)
En julio de 2024, equiparó Project 2025 -una colección de propuestas políticas ultraconservadoras creada por la Fundación Heritage para remodelar el Gobierno Federal de Estados Unidos en caso de que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales de 2024, como finalmente ocurrió- con la ley islámica. Habló de Trump como «el Talibán americano», y esa declaración le valió acusaciones de islamofobia pese a su postura pro-Palestina.
En marzo de 2025, Ruffalo participó de una marcha en Washington en reclamo de medidas que morigeren los efectos del cambio climático y luego respaldó la fórmula Biden-Harris ante la posibilidad de un regreso de Trump a la Casa Blanca, que siempre vio como una pésima noticia: «El extremismo conservador es el verdadero peligro de esta época», dijo por entonces.










