Bahar ha entrado en la habitación de Naz y se ha quedado helada al ver a Evren allí con ella. No ha dicho nada, pero por dentro se ha venido abajo. El cirujano lo ha notado al instante y ha salido detrás de ella.
En el pasillo, le ha cogido la mano y se la ha llevado a una sala apartada. La doctora ha intentado bromear para quitarle peso al momento, pero Evren no se lo ha permitido: “Hablemos. Basta, se acabó lo de huir”.
Él ha querido hablar de ellos y de lo que llevan tiempo evitando. Bahar, en cambio, ha intentado escudarse en los problemas del hospital y en todo lo que les rodea. Entonces, el cirujano ha dicho que siempre busca excusas porque tiene miedo.
Mirándola a los ojos, le ha preguntado: “Dime qué has sentido hace un momento, cuando me has visto con Naz”. Bahar lo ha negado una y otra vez. “No he sentido nada”, ha repetido. Pero Evren le ha insistido hasta que ella ya no ha podido aguantar más. Al final, la doctora lo ha dicho, casi a la fuerza: “Está bien, me he puesto celosa, ¿vale? Me he puesto celosa, aunque no tengo derecho. ¿Contento?”.
Evren no ha contestado con palabras. Se ha acercado y la ha besado. Y en ese instante, Harun ha entrado y se los ha encontrado así. Se ha quedado en shock y ha exigido una explicación: “No os hagáis los tontos, es muy obvio”.
Porque, después de este beso, ya no solo está en juego lo que sienten Bahar y Evren. También está en juego lo que Harun acaba de ver y lo que llevaba tiempo callándose.













