El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 comunicó ayer la sanción impuesta a la plataforma online de alquiler de viviendas turísticas, Airbnb, por un valor superior a los 64 millones de euros, por publicar anuncios de alojamientos que carecían de licencia.
El trabajo realizado por el departamento que dirige Pablo Bustinduy ha permitido constatar que Airbnb consintió la publicación de 65.122 anuncios que infringían la normativa estatal sobre las viviendas de uso turístico.
Más del 10% de estos anuncios ilegales se correspondían con viviendas ubicadas en Galicia. Según pudo constatar Consumo, en esta plataforma online estaban presentes 6.897 anuncios en los que no figuraba el número de registro y 59 en los que sus propietarios decidieron introducir un código falso.
Cabe recordar que desde el 1 de julio de este año, todas las viviendas de uso turístico deben estar registradas en la ventanilla única habilitada por el Ministerio de Vivienda para poder ofrecer sus servicios en este tipo de plataformas online, independientemente de que estén dadas de alta en el registro autonómico.
Sin embargo, esta obligación no ha terminado de calar entre los propietarios gallegos. Según los datos publicados por Turismo de Galicia, al término del pasado verano, había registrados en la comunidad 28.539 viviendas de uso turístico. Un catálogo que se engrosó durante los meses de julio y agosto al ritmo de 11 nuevos inmuebles dedicados al uso turístico cada día.
El crecimiento contrasta con los registros en la ventanilla única, donde a 31 de agosto, únicamente contaban con el preceptivo código para su comercialización online 9.293 viviendas en la comunidad.
Es decir, menos de un tercio de las VUT registradas en Galicia pueden anunciar sus alojamientos en los principales canales de comercialización donde, además de Airbnb, destacan Fotocasa o Booking.













