- Más de 100.000 uniformes de campaña
- Pedidos de uniformes congelados
- Once meses sin recibir prendas del uniforme
- Los puntos para pedir prendas caducan al final del año
- Muchos militares compran por su cuenta
- Por qué no quedan reservas
- Uniformes destrozados en el despliegue por la DANA
- Desfile pasado por agua el 12 de octubre de 2024
- Sin uniformes de gala en Zaragoza y Talarn
Más de 100.000 uniformes de campaña
El gran acuerdo marco que el Ejército de Tierra lanzó en 2024 por fin está dando resultados. Después de muchos obstáculos y retrasos, la Junta de Contratación adjudicó los distintos lotes, y recientemente se ha firmado uno de los primeros contratos.
Confidencial Digital contó hace unos días los detalles del contrato que el Ejército de Tierra firmó con El Corte Inglés, la empresa a la que le adjudicó el lote 2 del acuerdo marco, referente a uniformes de campaña.
La cadena de grandes almacenes, que cuenta con una división textil dedicada a confeccionar uniformes a cuerpos militares, policiales y de las administraciones públicas, se ha comprometido a suministrar al Ejército de Tierra 112.532 uniformes de campaña de hombre y 11.463 de mujer, y también 43.841 monos de trabajo, 45.202 chambergos (prenda de cabeza) y 32.151 camisas ligeras para vestir con chaleco antifragmentos.
La ejecución del suministro se supone que comienza, al menos formalmente, el 1 de enero de 2026.
Pedidos de uniformes congelados
ECD ya se hizo eco en el mes de mayo del grave problema que se estaba extendiendo entre militares del Ejército de Tierra. Se multiplicaban las quejas porque no recibían los pedidos de prendas del uniforme y del equipo personal que necesitaban para reponer el material deteriorado.
Ni uniformes de campaña (camisas y pantalones de camuflaje), ni botas, ni cinturones… los militares veían cómo los pedidos que habían realizado meses antes en la Aplicación de Vestuario del Ejército de Tierra (una web conocida por las siglas AVET) no les llegaban a las unidades.
Meses después, en julio, en esa web de la Aplicación de Vestuario del Ejército de Tierra se publicó un “mensaje informativo”:
— “En relación con los pedidos realizados por los usuarios a través de AVET, se informa que, debido a la situación provocada por la transición al nuevo sistema de suministro y distribución de vestuario y equipo, se está atendiendo a los pedidos conforme a las existencias reales de prendas y artículos, dentro de la prioridad marcada por el Ejército de Tierra, no siendo factible, a corto plazo, asumir la totalidad de las peticiones tramitadas por los usuarios”.
Once meses sin recibir prendas del uniforme
Han seguido pasando los meses, y el problema continúa enquistado. Algunos militares han comentado en las últimas semanas en foros como ‘Papelera Militar’ que ya por fin en las últimas semanas han recibido pedidos que llevaban meses esperando.
Pero no es así en otros muchos casos. Confidencial Digital ha confirmado con fuentes militares que otros efectivos del Ejército de Tierra continúan esperando que les envían a sus unidades prendas y elementos del equipo que necesitan para reponer los que se les han roto o deteriorado.
Confidencial Digital ha comprobado que hay militares que tienen congelados pedidos que realizaron en enero de 2025 en la Aplicación de Vestuario del Ejército de Tierra.
En la siguiente foto se puede ver un ejemplo. Un militar registró el 21 de enero un pedido para que le entregaran ciertas prendas del equipo básico.
En teoría, hasta la actual crisis de entregas de los pedidos, el militar podía consultar cómo avanzaba su pedido. Su perfil en la web del AVET iba marcando los hitos de la tramitación: preparación de pedido, intervención, envío, recepción agrupación pedido, recepción uco pedido, entrega pedido…
Pues bien: en este caso, el pedido no ha pasado por ningunas de esas fases. El militar sólo puede ver, a diciembre de 2025, que registró el pedido el 21 de enero.

Han pasado once meses y el militar solicitante no ha recibido su pedido.
Los puntos para pedir prendas caducan al final del año
El asunto ha llegado al Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas. En el pleno que se celebra esta semana, al menos la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) y la Unión de Militares de Tropa (UMT) van a presentar propuestas y preguntas sobre la situación del suministro de uniformes.
La Asociación Unificada de Militares Españoles presenta una propuesta sobre la caducidad de los puntos del AVET.
“La Circular Técnica 09/17, del Mando de Apoyo Logístico de ET, sobre funcionamiento del proceso externalizado de adquisición y suministro de vestuario y equipo en el ET establece que cada artículo de vestuario y equipo incluido en el sistema AVET está valorado en puntos y a cada usuario, dependiendo en que grupo del Anexo II de la C.T. esté encuadrado, se le asignará anualmente un número de puntos para la reposición del vestuario según sus necesidades”, explica esta asociación.
En la Aplicación de Vestuario se explica que “este Crédito Individual asignado al inicio de cada anualidad tendrá una caducidad de dos años, pasado dicho plazo, si no ha sido consumido se perderá”.
La asociación plantea a Defensa el problema actual: “Debido al exceso de uniformes para reponer los estropeados en la DANA y la caducidad de los contratos actuales ha supuesto un desabastecimiento de vestuario, lo cual ha propiciado que durante el año 2025 no se han suministrado los pedidos realizados por el personal, devolviéndose en la mayoría de los casos los puntos de dichos pedidos tramitados y no suministrados”.
Por eso solicita que “se amplíe en un año la caducidad de los puntos asignados en el 2024 y que a fecha 31 de diciembre de 2025 no se hayan consumido por parte del personal”.
Muchos militares compran por su cuenta
La Unión de Militares de Tropa ha registrado una batería de preguntas. Parte del hecho, conocido por socios de la asociación, de que muchos militares que no han recibido los pantalones, camisas, botas, cinturones… que pidieron hace meses han optado por comprárselos, pagándolos de su bolsillo, en tiendas y páginas webs de material militar, así como en el Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia (PCAMI) del propio Ejército de Tierra.
“¿Tiene previsto el Ejército de Tierra establecer algún procedimiento para reembolsar al personal militar el importe económico que ha debido adelantar de su propio bolsillo para adquirir en la tienda del PCAMI o en establecimientos de efectos militares el material reglamentario (botas, uniformidad, ropa deportiva, boinas, etc.) que debería haberse suministrado a través de AVET, ante la ausencia de pedidos servidos desde enero de 2025?”, pregunta la asociación UMT, que también pide saber ante qué órgano y con qué documentos tendrían que reclamar los militares.
Si se decide que no se les va a devolver el dinero, “¿se va a articular algún sistema de compensación (por ejemplo, mediante abono extraordinario de puntos AVET, indemnización por gastos ocasionados o reconocimiento como gasto resarcible en el ejercicio de funciones) para el personal que puede acreditar documentalmente la compra de dicho material oficial exigido para el servicio diario y cuyo pedido, tramitado mayoritariamente en enero de 2025, o a lo largo de este año 2025 que aún no ha sido suministrado?”.
#SabíasQue el Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia (PCAMI) ha puesto en marcha una tienda online?
A través de ella los militares del @EjercitoTierra pueden adquirir ropa, emblemas, condecoraciones y, en general, todo lo que forme parte de la uniformidad. pic.twitter.com/l57SSTf4Eh— Ministerio Defensa (@Defensagob) September 24, 2022
Esta misma asociación quiere saber también las causas que han originado este grave problema de suministro:
— “Teniendo en cuenta la anulación de determinados contratos de suministro de vestuario y equipo por parte del Ministerio de Defensa y la reciente adjudicación de nuevos contratos a empresas como El Corte Inglés para la fabricación y distribución de prendas para el Ejército de Tierra, ¿cuál es la causa concreta de que el personal no haya recibido desde comienzos de 2025 el material solicitado a través de AVET y en qué fase del cambio de contratos (resolución de los anteriores, transición logística, inicio efectivo de los nuevos suministros) se ha producido el bloqueo del servicio al usuario final?”.
— “En los pliegos de condiciones de los nuevos contratos adjudicados a El Corte Inglés y sus socios (UTE) por importe de 6,81 y 24,2 millones de euros respectivamente, ¿se han incluido cláusulas específicas de penalización por incumplimiento de plazos de entrega, cuál es el porcentaje de penalización establecido en caso de retrasos en el suministro, se han aplicado ya estas penalizaciones desde que el personal comenzó a reportar falta de material en enero de 2025, y qué mecanismos de supervisión y control se han establecido para asegurar que estos nuevos contratos no vuelvan a provocar desabastecimiento del servicio AVET?”.
— “¿Cuáles fueron las causas técnicas, administrativas o de incumplimiento contractual que motivaron la resolución del contrato anterior de suministro de vestuario y equipo a través de AVET, quién era el contratista anterior a El Corte Inglés, si se presentaron denuncias o reclamaciones de unidades militares por déficit de suministro antes del cambio de contrata, y de qué forma se garantizó la continuidad del servicio al personal durante la transición entre ambos proveedores para evitar los bloqueos de pedidos que se prolongan desde enero de 2025?”.
Por qué no quedan reservas
Distinta fuentes militares consultadas por Confidencial Digital apuntan que el acuerdo marco anterior al nuevo que se ha adjudicado en los últimos meses contemplaba, como es habitual en estos casos, medidas para que hubiera reservas de material.
Además, el Ejército de Tierra aprobó en diciembre de 2024 prorrogar los contratos para que las empresas siguieran suministrando más allá del 31 de diciembre, cuando se acaba en teoría el contrato.
Dichas fuentes sugieren dos causas que pueden haber agotado las reservas que podría haber acumulado el Ejército de Tierra de material suministrado por las empresas.
Uniformes destrozados en el despliegue por la DANA
El principal motivo es la DANA de Valencia. Por el despliegue militar en municipios afectados por las inundaciones de otoño de 2024 pasaron más de 30.000 militares, en relevos a lo largo de varios meses.
Trabajaron entre barro, retirando escombros, piedras, a veces metidos en agua hasta la cintura en garajes… Eso provocó que los uniformes de campaña de los militares se deterioraron rápidamente, hasta el punto de que muchos quedaron inservibles.
El Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire tomaron medidas para reponer los pantalones, botas, guantes, chaquetas… que los militares destrozaron en Valencia. Aprobaron entregar recambios de las prendas desgastadas.
Eso supuso un gran gasto extra al suministro habitual de material del equipo individual.
Desfile pasado por agua el 12 de octubre de 2024
Hubo otro contratiempo, a una escala menor. El 12 de octubre de 2024 más de cuatro mil militares desfilaron en Madrid por la Fiesta Nacional. Durante el desfile cayó un chaparrón de agua que motivó que se acortara el acto.
Los militares que desfilaban se calaron por completo. Algunas prendas simplemente se mojaron y bastó con lavarlas y secarlas. Algunos uniformes tuvieron que ser enviados a la tintorería. Y hubo elementos, como chapiris, cinturones, botas… que por estar tanto tiempo mojados, se acabaron deformando de forma irreversible y los militares tuvieron que tirarlos a la basura.
También por ese motivo a muchos militares que desfilaron les entregaron repuestos de elementos del equipo individual. Fue un nuevo golpe a las posibles reservas que hubiera en esos momentos, los últimos meses de 2024, que eran también en teoría los últimos meses del contrato.
Pasó el 31 de diciembre, comenzó la prórroga del contrato, y empezaron los retrasos en el envío de pedidos a los militares.
Sin uniformes de gala en Zaragoza y Talarn
El problema se ha ido arrastrando todo el año. El Ejército de Tierra ha priorizado dotar de uniformes a los militares que despliegan en operaciones en el exterior.
Mientras tanto, la falta de suministro se ha notado en numerosas unidades y acuartelamientos.
En estas páginas se contó lo que ocurrió en la Academia General Militar, de Zaragoza, y en la Academia General Básica de Suboficiales, entre Tremp y Talarn, en la provincia de Lérida.
En la ceremonia de entrega de sables a los nuevos alumnos de Zaragoza, y en la jura de bandera de los futuros suboficiales, se les vio formar con el uniforme de campaña.
La imagen causó muchos comentarios, porque a esos actos solemnes los militares no suelen ir vestidos con uniforme de campaña (propio de actividades de instrucción, de maniobras…), sino que hasta este año se les veía con uniforme de gala, lo que se conoce comúnmente como uniforme “de paseo” o “de bonito”.
De nuevo este desajuste se achacó a los problemas de suministro de uniformes. No todos los alumnos habían recibido los uniformes de gala, así que los mandos dieron orden de que vistieran el uniforme de campaña.









