La iniciativa vecinal que desafía el modelo actual del mercado pamplonés

Un mercado con casi 150 años de historia y en el centro de la vida urbana

El Mercado de Santo Domingo, ubicado en el corazón del Casco Viejo de Pamplona, es uno de los espacios comerciales más antiguos de la ciudad, con orígenes que se remontan al siglo XIX y que han marcado la vida cotidiana de múltiples generaciones de residentes.

Situado frente a la Casa Consistorial y junto a rutas históricas como el Camino de Santiago, este mercado ha evolucionado con el tiempo, tanto en su oferta como en su función dentro de la comunidad urbana. 

El estudio vecinal y sus conclusiones clave

La propuesta vecinal se basa en un estudio desarrollado durante meses y abierto a múltiples sectores sociales. Los participantes coinciden en que la ordenanza municipal que regula el mercado no se ha actualizado desde 1982, quedando desfasada frente a nuevos modos de consumo, digitalización y turismo creciente en el centro urbano. 

El grupo impulsor del informe reclama renovar esa normativa para reforzar el papel del mercado como punto de abastecimiento de productos de primera necesidad y de cercanía, priorizando alimentos básicos frente a propuestas de alta gastronomía o productos de lujo.

La gourmetización y sus efectos en los mercados tradicionales

Una de las preocupaciones principales de residentes y comerciantes es la llamada “gourmetización”: la transformación de mercados tradicionales en espacios centrados en productos de alto coste o dirigidos al turismo gastronómico. Este fenómeno, que se ha visto en otras ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, implica un encarecimiento general de la oferta y cambios en el perfil de la clientela.

Los promotores de la iniciativa vinculan la creciente presencia de turismo gastronómico en Pamplona al Plan Estratégico de Turismo 2023‑2029 promovido por el Ayuntamiento, aunque argumentan que esto debería convivir con un mercado accesible para los residentes

Propuestas para un modelo de mercado más inclusivo

  • Adaptar la ordenanza municipal para apoyar la venta de productos básicos de consumo diario. 

  • Fomentar la presencia de productos ecológicos, de temporada y de proximidad. 

  • Establecer un modelo de gestión compartida entre el Ayuntamiento, comerciantes, productores y ciudadanía organizada.

  • Ampliar las funciones sociales y culturales del mercado con talleres, encuentros y exposiciones vinculados al barrio y a la comunidad.

  • Explorar horarios más flexibles, incluidos días por la tarde, para responder a distintos usos ciudadanos. 

Retos y visiones de futuro

Aunque existe un consenso sobre la necesidad de adaptar el mercado a los nuevos hábitos de consumo, también se reconoce que cualquier transformación debe equilibrar tradición y modernidad. Para muchos vecinos, el Mercado de Santo Domingo debe seguir siendo un servicio público con valor social antes que un atractivo exclusivamente turístico o gourmet

El proceso de diálogo entre la Red Comunitaria AZ, comerciantes y autoridades municipales continúa, con la expectativa de que las propuestas recogidas sirvan como base para una revisión normativa y un plan de acción que recupere la esencia comunitaria de este emblemático mercado pamplonés

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