FIN DE AÑO EN MALLORCA

El campanario de la iglesia de Nostra Senyora dels Dolors de Manacor (conocido también como torre Rubí) no tuvo reloj hasta ya entrado el siglo XX, en la década de los 20, años después de la finalización oficial del templo neogótico. Es por eso que cuando se compró, ya no fue el Bisbat de Mallorca quien asumió el costo, sino el propio Ayuntamiento, que pagó por las cuatro caras y el mecanismo interno. Desde el pasado mes de mayo ninguna de las caras del reloj marca la misma hora: tres equivocadas y solamente una verdadera, la que da a la calle de Artà. Durante todos estos meses, muchas han sido las preguntas que tanto los partidos de la oposición como los vecinos de Manacor han planteado al equipo de gobierno municipal, que argumentaba que tampoco se trataba de un tema prioritario. Ahora, más de medio año después, el alcalde de Manacor, Miquel Oliver (Més-Esquerra), ha anunciado que el Consistorio “ya dispone, desde el pasado 1 de diciembre, de dos presupuestos distintos” para poder llevar a cabo la intervención y que “ahora será cuestión de elegir cuál de las dos empresas nos conviene más, la que nos cueste menos o la que sea más rápida en actuar”, indicando también que las cifras no son tan elevadas como en un principio se podría llegar a pensar, y fluctúan “entre los 3.000 y 5.000 euros”. “Cabe recordar, en primer lugar, que no es lo mismo la gestión de las campanas, que corresponde a la parroquia, que la del reloj, que sí es verdad que es propiedad del Ayuntamiento de Manacor”. Según Oliver, el retraso en la reparación “ha estado ligado a que no es la simple revisión que se hace un par de veces al año, sino que se trata de una inversión que requiere de un contrato menor y solo hay dos empresas en toda Mallorca que se dediquen a ello”.

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