El Palma Futsal ha logrado una victoria importantísima en la pista del Santa Coloma (5-6), en un partido en el que tuvo que remontar un 3-0 de los locales en los primeros minutos. El triunfo permite a los de Antonio Vadillo seguir en la lucha por su clasificación para una Copa de España que se había complicado en las últimas semanas para el equipo mallorquín.
Salió con intención el Palma Futsal en Santa Coloma, un feudo tradicionalmente difícil para los de Vadillo. Sus primeras aproximaciones no fueron efectivas, todo lo contrario que para su rival: a los tres minutos, Puchy había marcado dos goles y ponía el partido de cara para los catalanes.
Reaccionó con rapidez el Palma, pero Lucão se topó hasta en tres ocasiones con un inconmensurable Ferreyra. El portero local puso el cerrojo un par de veces más antes de que Leandrinho hiciera sonar las alarmas de los mallorquines: 3-0, minuto 7, y tiempo muerto de Vadillo.
En el minuto 13 la situación era desesperante para el Palma: ya habían cometido cinco faltas y Ferreyra y su defensa eran inexpugnables. Hasta que Lucão, por fin, batió al guardameta local. Quedaba un minuto para el descanso (3-1).
Vibrante segunda parte
Tras el intermedio, de nuevo golpeó primero el Santa Coloma (4-1). Pero esta vez Deivão, Charuto y Lucão encontraron la portería local para firmar el empate (4-4, m.34) en un duelo que durante muchos minutos fue intenso y duro, con varias amarillas para los locales.
Los últimos seis minutos fueron vibrantes, con Ferreyra y Luan Muller agigantándose ante los atacantes. Charuto puso el 4-5 a cuatro minutos del final, pero el Santa Coloma sacó portero-jugador y acosó al Palma. Puchy estableció el 5-5 y los mallorquines desperdiciaron un doble penalti (ya habían fallado un penalti en la primera mitad). Un tiro al palo de Lucão aumentó la desesperación visitante.
El propio brasileño marcó el 5-6, ya en el último minuto. Un gol que, previo susto evitado por Luan Muller a escasos segundos del final, otorgó una victoria crucial al Palma Futsal, que sale reforzado anímicamente —y también en el juego— de Santa Coloma.
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