La selección española dormirá feliz tras realizar en el Mundial de Alemania uno de sus partidos más completos en los últimos tiempos y sin apenas desconexiones para derrotar por 26-31 a Montenegro y volver a aspirar a cotas altas al pasar a la segunda fase con dos puntos, tan solo por detrás de los cuatro de Alemania.
Desde su llegada al cargo en septiembre de 2023, ha tenido la difícil tarea de rejuvenecer la selección y dejar por el camino a nombres históricos, como la ya retirada excapitana Lara González. «Ahora no somos aquellas Guerreras que optaban a las medallas, somos otro equipo», comentó a SPORT en la previa del Mundial.
No lo ha tenido fácil en canario y se ha visto obligado a asumir críticas en ocasiones justas. Por eso, el que fuese tetracampeón de la Champions con el Győri Audi ETO húngaro se mostró muy satisfecho y pidió un tiempo muerto a un minuto del final para pedir intensidad y, de paso, felicitar a sus jugadoras.
«Han sido unas auténticas guerreras y han realizado un grandísimo trabajo en una batalla que era importante no solamente por el rival que teníamos enfrente, sino también por la importancia de los dos puntos después de haber perdido contra Islas Feroe», explicó el seleccionador en declaraciones a la Federación Española (RFEBM).
España estuvo mucho más compacta y así lo reconoció Ambros Martín: «El equipo ha dado un importante paso adelante en defensa y eso nos ha permitido mantenernos en los momentos difíciles. El equipo ha sido enormemente valiente y mantuvo la cabeza en el partido, leyendo perfectamente a quién teníamos delante y las acciones del rival».
«Bajo mi punto de vista, en ataque seguimos jugando de manera brillante, pero además contra Montenegro hemos estado acertadas. Incluso hemos sido capaces de sacar provecho de las situaciones de seis contra siete, con lo cual también hemos mejorado con respecto al partido anterior», indicó el seleccionador.
Cabe recordar que uno de los principales motivos de la dura derrota del viernes contra Islas Feroe llegó con el ataque sin portera de las nórdicas que descolocó a la defensa y permitió campar a sus anchas por el carril central a la rapidísima Jana Mittún y a la pivote Pernille Brendenborg.
«Podríamos decir también que este Mundial acaba de empezar. La idea es continuar de esta manera y no especular con el que podría venir después ni con ningún tipo de resultado. El objetivo sigue siendo afrontar cada partido con esta mentalidad de auténticas guerreras», concluyó satisfecho un Ambros Martín.













