Siempre hay que revisar la nómina por lo que pueda pasar

Llega final de mes y con él la nómina, ese documento que para muchos trabajadores parece un jeroglífico financiero. Entre retenciones, bases de cotización y complementos, la mayoría admite no entenderla en detalle y fijarse solo en la cifra final que llega al banco.

Para arrojar luz sobre este asunto, el experto en economía de bolsillo, José María Camarero, desglosa todos sus conceptos clave y advierte de que la última nómina del año puede traer sorpresas. Según el experto, en el mes de diciembre se ajustan las retenciones del IRPF y, como consecuencia, «vamos a cobrar un poquito menos»

Alamy Stock Photo

Imagen de recurso de un hombre con un sobre de billetes de 50 euros

Las cotizaciones: el ‘salario fantasma’ que pagas tú y tu empresa

Para entender la diferencia entre el sueldo bruto y el neto, es fundamental conocer las aportaciones a la Seguridad Social. Estas cotizaciones son un porcentaje del sueldo bruto que cubre distintas contingencias. Según explica Camarero, «es una especie de seguro que vamos pagando». El trabajador aporta aproximadamente un 6,3% de su salario bruto. Para un sueldo de 2.000 euros brutos mensuales (28.000 al año), esto supone unos 127 euros al mes destinados a cubrir la futura jubilación, las bajas médicas (contingencias comunes), el desempleo y la formación profesional.

Pero el trabajador no es el único que aporta. La empresa también realiza un pago significativo que no siempre es visible para el empleado. Esta cuota, que alcanza hasta un 30% adicional del salario, es una aportación obligatoria por ley que el empresario debe realizar.

«Es una parte muy importante», subraya Camarero. Su inclusión en la nómina fue una petición histórica del sector empresarial para que los trabajadores fueran conscientes del coste laboral real que suponen. 

El IRPF: el impuesto que más recauda Hacienda

El segundo gran descuento es la retención del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). Se trata del tributo con el que más dinero recauda Hacienda y es un impuesto progresivo: a mayor salario, mayor es el porcentaje de retención. Sin embargo, no solo depende de cuánto se gane, sino también de factores como las circunstancias familiares y laborales. Por ejemplo, tener hijos a cargo reduce el tipo de retención.

Fuente