Aunque la peseta desapareciese oficialmente allá por el año 2002, todavía existen monedas y billetes que pueden convertir un simple recuerdo en un verdadero tesoro. Entre ellos, las piezas de 100 pesetas han captado la atención de coleccionistas, alcanzando precios que superan miles de euros en subastas especializadas.
Según cálculos de Banco de España, aún permanecen olvidados en hogares billetes y monedas por valor de 1.575 millones de euros. Entre esas piezas, algunas destacan por su rareza, tirada limitada o detalles únicos como fallos y errores de acuñación.
La moneda de 100 pesetas de 1870, acuñada en oro y con tan solo 12 ejemplares, se remató en 150.000 euros en Soler & Llach hace 9 años gracias a su perfecta conservación y su escasez en el mercado.
Otras monedas de oro de 1897 rondan los 3.000 euros, mientras que las monedas de 100 pesetas de Franco en plata (1966-1970) pueden alcanzar hasta 400 euros si conservan detalles especiales como la estrella de 1969.
Las más modernas, de Juan Carlos I o de 1992 (por los Juegos Olímpicos de Barcelona) tienen un valor estimado entre 100 y 500 euros, dependiendo de su estado de conservación.
En cuanto a los billetes, también son muy codiciados. Un ejemplo muy conocido entre expertos en monedas y numismática es el billete ‘Dama de Elche’ de 1938, cuyo valor en el mercado de segunda mano puede alcanzar los 12.000 euros siempre que conserve su numeración especial y relieve intacto.
Otros ejemplares antiguos, como billetes de 1875 y 1876, pueden llegar a alcanzar los 8.000 euros o más, mientras que las pruebas y errores de impresión también son circunstancias especiales que se pagan muy bien en el mercado.
Si tienes un billete o una moneda de 100 pesetas en casa susceptible de ser una auténtica pieza de coleccionista, revisa el año, las leyendas, el estado de conservación y cualquier detalle especial y acude a un experto para obtener una tasación.













