Quizá un bar de polígono pueda cerrar, pero lo normal es que el mayor volumen de trabajo llegue en festivos

La conciliación sigue siendo un punto débil en la hostelería, un sector donde los ritmos laborales continúan marcados por turnos partidos, horarios cambiantes y picos de trabajo concentrados en fines de semana y festivos. Patronal y sindicatos son conscientes de que hay un largo camino por recorrer.

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