La tensión se palpa en el hospital. Mientras los residentes comentaban la operación más importante del día, y Harun, lejos de apoyar a Bahar, la ha puesto en la mira.
Le ha asegurado a Maral que Bahar “no tiene nada que la haga especial” y ha soltado su amenaza: “Puedo suspenderla si fracasa en la operación de hoy”. Su objetivo es claro: hundirla profesionalmente.
Pero el origen de este odio no está en el presente, sino en el pasado. Un flashback nos ha llevado a los pasillos de la Facultad de Medicina. Allí, un joven Harun no le quitaba los ojos de encima a Bahar aunque, como ya bien conocemos, los suyos estaban puestos en Timur.
La de Harun fue un amor frustrado e imposible. Aquella indiferencia de Bahar se convirtió en rencor y, más tarde, en desprecio, convencido de que Bahar “es una soñadora patética” y que su amor por Timur fue su gran error.
Años después, ese resentimiento sigue vivo. Harun está decidido a saldar su cuenta y demostrar que Bahar no merece su título. ¿Conseguirá destruirla o volverá a demostrar por qué nació para ser doctora?














