El Real Zaragoza no acometía el despido de un entrenador tan temprano desde hace un cuarto de siglo. En concreto, desde que prescindió de Juanma Lillo, con el equipo en Primera División, en la campaña 1999-2000. Entonces, la eliminación europea ante el Wisla Cracovia tras perder una renta de tres goles lograda en la ida, finiquitó la estancia del entrenador donostiarra en el club aragonés tras la cuarta jornada del campeonato liguero.
En Segunda, la salida de Gabi es la más temprana desde la 71-72, cuando Rosendo Hernández, por desavenencias con la directiva, fue destituido tras la disputa de la cuarta jornada. De hecho, solo existe otro precedente peor en la categoría de plata del fútbol nacional. Fue en la séptima fecha de la temporada 1941-42, cuando Patxi Gamborena salió del equipo antes de la octava jornada. Sin embargo, no se trató de un despido, sino de una dimisión, ya que fue el propio entrenador vasco el que presentó su renuncia después de que la Junta Directiva hubiese sancionado a cinco jugadores por indisciplina. El Zaragoza acabaría logrando el ascenso a Primera División esa temporada de la mano de Jacinto Quincoces.
La de Gabi, de este modo, entra de lleno en la historia como uno de los despidos más tempranos en los más de 90 años de existencia de la entidad. Entre Primera y Segunda, solo cinco destituciones de técnicos que comenzaron el curso se produjeron antes que la del madrileño. Además de las de Lillo, Rosendo y la dimisión de Gamborena, también salieron antes Elemer Berkessy (dimitió tras la séptima jornada de la 52-53) y Juan Ruiz (tras la cuarta de la 51-52).
Vía: El Periódico de Aragón













