Casi 140 científicos, la mayoría canarios, han instado a las instituciones públicas canarias a desarrollar «políticas claras y marcos regulatorios sólidos» en la implantación de la geotermia con el fin de frenar la expansión de la desinformación y los bulos que empiezan a calar entre la población. Según los científicos, esta «falta de información rigurosa» y «análisis parciales», son los que provocan reticencias y rechazo entre la población y lo que, en última instancia, puede hacer que todos los esfuerzos para implantar esta prometedora energía renovable caigan en saco roto.
En un manifiesto conjunto –que han firmado representantes de las principales instituciones científicas canarias–, los científicos muestran su preocupación por la percepción que tiene la población isleña sobre la geotermia. De hecho, relacoinan las limitaciones al desarrollo de la geotermia en Canarias con esas «percepciones erróneas» que, a menudo se sustentan en miedos, creencias e informaciones falsas.
Ante la necesidad por establecer un modelo energético más sostenible en el Archipiélago y la posibilidad de que la negativa de la población pueda ser un escollo para su implantación efectiva, los científicos han insistido en que es necesario que el proceso se sustente en la participación ciudadana, la divulgación y en la evidencia científica. «Superar estas dudas requiere información rigurosa, un debate público transparente y la participación democrática de la sociedad en la toma de decisiones», destacan los firmantes.
Mitos sobre la geotermia
Son varios los mitos que arrastra esta energía. Uno de los más repetidos es que la geotermia puede provocar erupciones o terremotos. «Estudios científicos confirman que las perforaciones no desencadenan procesos eruptivos y que la sismicidad asociada es mínima y controlable», sentencian los investigadores. También desmienten que su implantación genere daños medioambientales elevados. «Su huella ecológica es reducida en comparación con los combustibles fósiles y otras renovables y permite coexistir con otros usos del territorio», afirman. De hecho, «una de las principales ventajes de la geotermia frente a fuentes como la fotovoltaica o la eólica es su baja intensidad de ocupación territorial» , tal y como matizan.
Sobre el uso de agua que requiere esta fuente de energía, los científicos también defienden que la «explotación de recursos geotérmicos no compite con el agua destinada a la agricultura ni al consumo local». Al contrario, tal y como indican, «puede contribuir a incrementar su disponibilidad y fortalecer el sector primario».
Más implicación pública y privada
Para evitar un bloqueo al avance de la geotermia, los investigadores hacen un llamada a la acción a instituciones públicas y al sector privado para implicarse en la lucha contra la desinformación. «Instamos a las instituciones públicas a desarrollar políticas claras, marcos regulatorios sólidos y programas de apoyo que garanticen la viabilidad de los proyectos geotérmicos», destaca el manifiesto.
En este sentido, los investigadores invitan «al sector privado a invertir en innovación y desarrollo tecnológico, otorgando un papel destacado a las empresas locales, con el objetivo de generar empleo de calidad y fortalecer la economía local».
Sin embargo, como insisten, todo el proceso de implantación de la geotermia debe estar acompañado de la ciudadanía y ser «transparente». «La geotermia puede acercar la energía a la ciudadanía, fomentar la participación en la toma de decisiones sobr el futuro energético de las Islas y garantizar que la transición energética responda a los intereses colectivos y al bien común de generaciones presentes y futuras».
Encrucijada energética
«Canarias se encuentra en una encrucijada energética y ambiental», sentencian los investigadores. Como insisten, «nuestra condición insular, unida a la alta dependencia de combustibles fósiles importados, nos hace vulnerables a las fluctuaciones del mercado internacional, a la inestabilidad geopolítica y a los efectos del cambio climático».
Y es que aunque otras energías limpias, como la eólica o la solar, han tenido «un crecimiento significativo», su carácter «fluctuante y estacional» hace inviable introducirlas en el mix energético sin la existencia de un complemento que garantice la estabilidad. «La geotermia surge como un apoyo estratégico que «permite generar energía de base de manera continua».
Entre los científicos firmantes se encuentran altos cargos de sus respectivos centros, como el vicerrector de investigación de la ULL, Antonio Aparicio, el director del ITC, Gonzalo Piernavieja, el director del IAC, Valentín Martínez y el director del Instituto Volcanológico de Canarias, Nemesio Perez.
Suscríbete para seguir leyendo













