El lanzador de peso estadounidense Ryan Crouser fue el gran triunfador de la sesión vespertina en una primera jornada de los Mundiales de Atletismo al aire libre de Tokio que estuvo marcada en el plano español por la exhibición matinal de la granadina María Pérez en los 35 kilómetros marcha.
Tres veces campeón olímpico y vigente campeón mundial bajo techo, el estadounidense logró su tercer título consecutivo al aire libre pese a llegar entre algodones. Con unos estelares 23,56 como récord mundial, el de Portland (32 años) no había podido lanzar en todo el año por una lesión en el codo derecho.
El mejor lanzador de la historia no quería ceder su corona, así que tomó la cabeza en el segundo intento con 21,99 y se fue a 22,34 en el quinto. El mexicano Uziel Muñoz sorprendió en el último tiro con 21,97 y arrebató la plata el líder del año italiano Leo Fabbri (22,94, marca que dejó sin medallas al neozelandés Tom Walsh).
Enorme Battocletti
La final de 10.000 metros fue extraordinaria en una nueva demostración de que las medallas se ganan en la pista y que la primera premisa para batir a las africanas en el fondo es plantarles cara. Tras su plata olímpica en París, la italiana Nadia Battocletti repitió metal y incluso plantó cara a la keniana Beatrice Chebet.
Chebet y Battocletti, en los metros finales / AP
Hija de padre italiano y madre marroquí, la atleta musulmana (hizo el pasado Ramadán) aguantó en un grupo selecto junto a Chebet, su compatriota Ngetich y las etíopes Gudaf Tsegay y Taye, quien llevó el peso de la carrera hasta el cambio brutal de su compatriota a falta de tres vueltas.
Sin embargo, no descolgó a una Chebet que es casi invencible en la recta. La keniana venció con 3:37.61, seguida por Battocletti con récord de Italia (30:38.23) y por la etíope defensora del título Gudaf Tsegay (30:39.65). Italia tiene tres medallas tras la plata de Palmisano en marcha y el bronce de Fabbri en peso.
El tercer oro de la tarde nipona fue para Estados Unidos en el 4×400 mixto con Bryce Deadmon, Lynna Irby-Jackson, Jenoah McKiver y una Alexis Holmes que provocó con su pujanza la caída de la neerlandesa Femke Bol en esta prueba en Budapest’23. Esta vez no hubo remontada como en el 4×400 femenino en tierras magiares o en el 4×400 mixto en los Juegos de París’24.

Últimos metros de la final de 4×400 mixto / AP
La mala primera entrega entre Omalla y Lieke Klaver alejó a los ‘orange’ del oro. Estados Unidos igualó el récord del Campeonato logrado en Budapest (3:08.80), seguido por Países Bajos con Bol cerrando (3:09.96) y por Bélgica con un Borlée (Dylan) en la primera posta (3:10.61). Polonia fue cuarta a dos centésimas.
Velocidad y vuelo al poder
Quizá la gran estrella del atletismo a día de hoy sea Armand Duplantis. El sueco sigue elevando el récord mundial de salto con pértiga (ya está en 6,29 metros) y es un espectáculo en sí mismo, como ha demostrado con dos saltos en la clasificación en los que ha superado el listón por medio metro sin saltar a tope.
‘Mondo’ saltó a la primera 5,55 y 5,75 para asegurarse su presencia este domingo en la final con un doble reto: lograr su tercer oro consecutivo para igualar su palmarés en pista cubierta y elevar la plusmarca universal hasta 6,30 metros, lo que le reportaría un premio en torno a los 170.000 euros.

Duplantis se eleva muy por encima del listón / AP
Hablar sobre rivales del atleta nacido en Luisiana (Estados Unidos) parece una osadía, aunque el griego Emmanouil Karalis ya se ha elevado este año por encima de 6,08 metros. También pasaron el ‘exrecordman’ mundial galo Ranaud Lavillenie, al australiano Marschall, el estadounidense Kendrick y el neerlandés Vloon.
La primera ronda femenina de 100 lisos permitió disfrutar de la última cita de la mejor velocista del siglo. Al borde de los 39, la jamaicana Shelly Ann Fraser-Pryce pasó con la undécima marca (11.09) mientras brillaban la santaluciense Julien Alfred (10.93), la británica Daryll Neita (10.94) y la estadounidense Melissa Jefferson (10.99). La campeona estadounidense Sha’Carri Richardson hizo su marca del año (11.03).

Noah Lyles ganó su serie de 100 metros / AP
El estadounidense Noah Lyles pasó con 9.95 en su objetivo de revalidar el ‘triplete’ y destacaron los jamaicanos Oblique Seville (9.93) y Kishane Thompson (9.95), los sudafricanos Gift Leotlela (9.87) y Akani Simbine (10.02), el nigeriano Kayinsola Ajayi (9.88), el estadounidense Kenneth Bednarek (10.01) y el botsuano Letsile Tebogo (10.07). Tras una vergonzosa recalificación (0,099 de reacción en la salida), el estadounidense Courtney Linden fue eliminado con problemas musculares y 10.21
Una de tres en 1.500
Marta Pérez volvió a demostrar que compite como los ángeles en una temporada muy complicada por su aparatosa caída que sufrió en diciembre en el relevo mixto de los Europeos de Cross. La soriana hizo una maniobra magistral en la última curva que le dio el pase a ‘semis’. La discípula de Antonio Serrano superó a la japonesa Tanaka para situarse sexta y escalar hasta la quinta plaza (pasaban seis) con 4:05.14.
Esther Guerrero corrió bien en una dura serie con la etíope Freweyni Hailu al mando y, cuando parecía tenerlo hecho, se crispó y fue séptima (3:02.20), a ocho centésimas de la irlandesa Sophia O’Sullivan, hija de la mítica Sonia O’Sullivan (oro en 5.000 en Göteborg’95). Pasó con autoridad la estadounidense Nikki Hiltz, una atleta transgénero no binaria que se proclamó subcampeona mundial bajo techo el año pasado en Glasgow.

Marta Pérez estará en las semifinales de 1.500 / RFEA – SPORTMEDIA
También se quedó a un puesto Águeda Marqués en una serie con la favorita Faith Kipyegon en busca de otro ‘dobete’. La finalista olímpica en París necesitaba mejorar una plaza a falta de 150 metros y superó a la británica Laura Muir, pero la adelantó la alemana Nele Wessel y fue séptima con 4:04.13, a 56 centésimas de la clasificación. Tras tres vueltas y tres cuartos de paseo, ganó Kipyegon (4:02.55).
El dúo español de 3.000 obstáculos no pasó la final. Dani Arce se cayó en el segundo mil al chocar contra un obstáculo y se hizo daño en una rodilla, mientras que Alejandro Quijada se quedó atrás cuando se produjo un fuerte cambió en el segundo mil y fue décimo con 8:42.30. El campeón marroquí Soufiane El Bakkali y el etíope poseedor del record mundial (superó una caída en la segunda vuelta) se medirán el lunes en la final.

Dani Arce se retuerce de dolor en el suelo / EFE
Siempre atento, el servicio de prensa de la RFEF que lidera Paloma Monreal informó que Arce no sufrió ninguna lesión pese a abandonar el estadio en silla de ruedas. Dolorido, el burgalés se despidió de un Mundial difícil, ya que la saltadora de longitud Fátima Diame (su pareja) se lesionó en Tokio y no saltó.
En esa calificación, la bióloga donostiarra Irati Mitxelena no tuvo opción con un mejor salto de 6,27 en un año en el que ha hecho marca personal, unos 6,70 que le habrían servido. También cayó la italiana Larisa Iapichino (6,56) y, ausente la campeona Ivana Vuleta, pasaron las demás favoritas: la campeona olímpica estadounidense Tara Davis (6,88), la francesa Hilary Kpatcha (6,85) y la alemana Malaika Mihambo (6,63).














