Adrián Rodríguez es uno de los rostros adolescentes de nuestro cine. Le conocimos en series como Física o Química o Los Serrano, donde apenas tenía 17 años.
Su prematura fama fue un aliciente para las adicciones, un mundo en el que Adrián terminó cayendo poco a poco. Las drogas se convirtieron en su mayor condena y, durante años, se convirtió en una persona que hoy no reconoce.
«Yo llegaba a mi casa y estaba solo, pero seguía necesitando ese estímulo«, confiesa, recordando sus años de mayor fama tras el estreno de Física o Química.
Desde entonces, Adrián comenzó a consumir y terminó aislándose de todos, hasta que por fin tuvo el valor de pedir ayuda. «La adicción es una enfermedad», advierte Adrián.
Dispuesto a mejorar, Adrián se puso en manos de profesionales y logró superar su adicción. Hoy, con su experiencia ayuda a personas que, como él, perdieron el sentido y cayeron en una oscuridad de la que asegura que se logra salir. ¡No te lo pierdas en el vídeo de arriba!













