Su dominio extraordinario de la técnica de la talla fue plasmado entre 1961-1972, en los trabajos por él llevados a cabo en el camarín de la Virgen de Guía, donde ejecutó una obra de decoración de madera que es única e irrepetible.
A la edad de 83 años, cumplidos el pasado 14 de julio, falleció en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Serrano Moreno, uno de los grandes tallistas que han destacado en este arte en la isla de Gran Canaria en el último medio siglo de historia.
Natural del municipio de Guía de Gran Canaria, con 14 años de edad comienza a trabajar en un taller de carpintería, trasladándose a los 15 a Las Palmas capital, donde permanece dos años, lo que le dio la oportunidad de perfeccionar el oficio de tallista de la madera, y dominar varias ramas del oficio como el torneado y el trazado de muebles.
Regresa a su ciudad de nacimiento, donde comenzará a trabajar en carpinterías coincidiendo con la estancia en el municipio de un tallista de origen cordobés con el que aprenderá nuevas técnicas. En la década de los años 60, cuando los trabajos de albañilería del Camarín de la Virgen de Guía iban bastante avanzados, fue llamado por los responsables de las obras que se aglutinaban en torno al grupo denominado ‘Amigos del Camarín’, entre los que estaba el cura párroco Bruno Quintana, Néstor Álamo, Fortunato Estévez, Francisco Miranda…, los cuales le hablaron del proyecto y le pidieron que realizara una muestra de talla. El resultado hizo que los ‘Amigos del Camarín’ lo contrataran para iniciar las obras.
Juan Serrano, que fue una persona modesta y sobria, siempre comentaba que la obra del camarín fue una obra conjunta, realizada junto al maestro ebanista Pedro Mendoza y la pintora Juana López. Su maestría además de en el camarín se aprecia en otras partes de la iglesia como puertas, el ambón y altar de la iglesia parroquial. Por esos años también realizó trabajos en la iglesia de Tara en Telde.
Juan Serrano fue también un reconocido deportista en atletismo y lucha canaria. Estuvo relacionado con el vernáculo deporte canario durante décadas, primero como un excelente luchador y posteriormente como maestro y divulgador. Militó en varios equipos de Lucha Canaria, entre ellos el Club de Lucha Ramón Jiménez de su ciudad natal.
En el año 2001 el Ayuntamiento de Guía le concedió la Medalla de oro del municipio por su extraordinario legado, especialmente conservado en el Camarín de la Virgen de Guía.
Descanse en paz.












