Con el inicio de la temporada alta en Mallorca, las quejas por la saturación de las líneas de autobús interurbano del TIB no han tardado en aparecer. Las redes sociales se han convertido, una vez más, en el canal principal de denuncia para los usuarios, que piden refuerzos urgentes ante situaciones que califican como “peligrosas”.
“Más de 15 personas de pie” y paradas sin servicio
El pasado martes 30 de abril, una usuaria alertaba de la situación a través de X (antes Twitter): “8:30h. TIB 501 EXPRÉS: complet. TIB 501 CAMPOS – PALMA: més de 15 persones dretes i deixant-ne a les aturades. És molt necessari que reforceu les línies. Posau solucions abans que passi de mida, per favor”, escribió, haciendo referencia a uno de los trayectos más concurridos por quienes viajan diariamente desde la parte meridional de la isla a Palma.
La queja pone en evidencia un problema que no es nuevo, pero que cada año se agudiza con la llegada de turistas: muchas de las rutas interurbanas que utilizan los locales como única forma de acceso al trabajo o a otros lugares, son las mismas que emplean los visitantes para llegar a playas, miradores y zonas emblemáticas.
Riesgos y omisiones
Otros usuarios han denunciado la situación como “un peligro” por el simple hecho de permitir pasajeros de pie en trayectos interurbanos, una práctica que, como recuerdan, contraviene las normas de la DGT. “Algunos NO lo aprenden nunca”, respondía otro usuario, visiblemente indignado. Las críticas se dirigen tanto a la gestión del Consorci de Transports de Mallorca (CTM) como a la falta de previsión de las instituciones.
Una solución aún pendiente
La petición ciudadana es clara: refuerzo de frecuencias y más buses en las rutas clave, especialmente durante las horas punta y en temporada turística. La situación, además de afectar a la movilidad de miles de personas, contribuye a la percepción de un sistema de transporte desbordado.
Por el momento, desde el CTM no se ha emitido ninguna respuesta oficial sobre estos casos concretos, mientras siguen acumulándose imágenes y testimonios en redes sociales sobre autobuses llenos, viajeros en pie y paradas en las que ya no se recogen pasajeros.








