«Cambio riñón por 4º Derecha». Con carteles con esta frase y otros tantos similares, cientos de personas se han unido este sábado en Zaragoza a la convocatoria lanzada en todo el ámbito estatal para defender el «derecho a la vivienda« y protestar contra la subida de los precios de los pisos y de los alquileres. En la capital aragonesa, la marcha ha estado organizada por el Sindicato de Inquilinas, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y la Plataforma de Bomberos contra los Desahucios.
Entre los asistentes, como era de esperar, había mucha gente joven, pero no solo. «Es un problema que nos concierte a todos. Yo misma vivo de alquiler y cada año llego con ansiedad al mes en el que tengo que renovar el contrato por si el casero decide echarme o subirme el recibo. Mi marido es pensionista y yo estoy en paro. A ver dónde nos vamos con los precios que hay ahora», decía Carmen, de 61 años, antes de que se iniciara la marcha.
Entre las consignas que han cantado los asistentes estaban: «Arriba los salarios, abajo los alquileres» o «luchar, luchar, luchar hasta vencer, luchar hasta echar a la banca del poder». Los convocantes también han hecho un llamamiento a los sindicatos mayoritarios para convocar una huelga general en todo el Estado por la crisis de la vivienda, generada, opinan, por la especulación y el negocio inmobiliario. «No se prima el derecho a la vivienda».
Antes del inicio de la manifestación, que ha partido desde la plaza San Miguel, se ha leído un manifiesto en el que los convocantes han criticado las medidas tomadas hasta la fecha por las Administraciones. «El rentismo sigue acumulando propiedades y, mientras tanto, los gobiernos -tanto el central como el autonómico y local- garantizan su rentabilidad mediante políticas públicas que, lejos de solucionar la crisis de la vivienda, refuerzan el negocio», han criticado.
«Precios disparados»
«Con salarios de miseria y vivienda a precios de compra disparados y accesibles tan solo a especuladores y rentistas, cada vez somos más las que nos vemos abocadas al mercado especulativo del alquiler. El capital aprovecha esta situación para extraer rentabilidades a costa del saqueo de casi la mitad de nuestros salarios», han exclamado desde el Sindicato de Inquilinas.
Entre los manifestantes se encontraba Jorge Remacha. «Casi la mitad de mi salario se la lleva el alquiler. En Zaragoza se ha notado muchísimo la subida de los precios. Ahora estoy pagando casi el doble de lo que pagaba cuando me independicé», ha criticado este joven, miembro de la Corriente Revolucionaria de Trabajadores (CRT). «No nos queda otra que compartir piso», ha añadido.
María Horta, por su parte, con 29 años, dice sentirse «una afortunada» porque en su caso no le han subido el alquiler en los últimos cinco años. «Pero vives con miedo a que llegue un año en el que deje de ser así». Ella es trabajadora social y se ha unido a la manifestación porque le resulta «imposible» encontrar piso para las familias migrantes a las que asiste. «Llamas a la puerta de una inmobiliaria y la respuesta es inmediata: No».
Desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca han aprovechado el espacio que les han dado en la manifestación para denunciar las «prácticas represivas» contra sus acciones de protesta contra los bancos y los desahucios. «Nos piden tres años de cárcel a cada una de las 19 compañeras encausadas. Queremos hacer un llamamiento a la solidaridad», han exclamado. «La lucha sigue», han respondido desde el público.
Un lugar destacado han tenido también los miembros de la Plataforma de Bomberos contra los Desahucios de Aragón. Su portavoz, Alberto Sopeña, ha explicado que en distintos puntos del país se ha utilizado a los servicios de bomberos para ejecutar desalojos de familias. «Este movimiento surgió como una respuesta a esa situación. Consideramos que ha de prevalecer la objeción de conciencia. Trabajamos en el rescate de personas, animales y bienes, en ese orden, por lo que consideramos que echar a una familia de su hogar es empeorar sus condiciones de vida y nosotros no estamos para eso», ha denunciado este joven, un discurso muy aplaudido por el resto de asistentes. «Hay que dejar fuera a la especulación y al negocio cuando se habla de vivienda», ha añadido.
Manifestaciones en el resto de España
La de Zaragoza ha sido tan solo una de las múltiples marchas que este sábado han recorrido las ciudades más importantes de toda España. La imagen de manifestaciones multitudinarias se ha repetido en Madrid, Barcelona, Valencia y hasta 40 puntos distintos de todo el territorio bajo el lema Acabemos con el negocio de la vivienda.