Los últimos informes de inteligencia de fuentes abiertas indican que Rusia ha perdido más de 15.000 vehículos desde que comenzó la invasión de Ucrania a principios de 2022. Tanques de todo tipo, blindados de infantería, camiones radar, sistemas lanzamisiles… Son sólo algunos de los modelos que más bajas han causado en la contienda con sus respectivas tripulaciones.

Con el propósito de reforzar esta rama militar, el Kremlin prepara la llegada del nuevo vehículo no tripulado Zubilo, también denominado Chasel (Cincel, en español). Tiene como finalidad evitar exponer a más soldados a las operaciones más peligrosas llevadas a cabo en el campo de batalla, al mismo tiempo que se reduce la pérdida económica con cada blindado destruido, dañado, abandonado o capturado por las tropas de Zelenski.

El Ejército ruso comenzará a probar este blindado en los próximos días en varias unidades de las Fuerzas Armadas, tal y como recoge la agencia estatal rusa RIA Novosti. El Cincel se vio por primera vez en la feria militar Army 2023 donde se presentó el primer prototipo diseñado y fabricado por la compañía Remdizel con sede en Tataristán, a unos 800 km al este de Moscú.


Vista lateral del dron Cincel ruso

Anna News

“El vehículo fue modificado según los deseos del cliente” gubernamental, explica la propia empresa al medio ruso. “En particular, se redujo su peso y se aumentó la maniobrabilidad del vehículo”. Sin aportar más detalles sobre lo que todos esos cambios implican en la capacidad operativa.

El comienzo de la prueba del Zubilo llega al mismo tiempo que se ha informado de las primeras bajas de dos UGV rusos. En este caso, los protagonistas han sido un par de drones terrestres equipado con un lanzagranadas que han sido víctimas de un ataque con drones aéreos ucranianos equipados con cargas explosivas. En el vídeo publicado se puede ver cómo los UGV se encontraban paralizados, según Forbes, lo que pudo ser consecuencia de interferencias con el puesto de mando y control.

“Producción en masa”

Uno de los puntos más destacados del Chasel es “el potencial para su producción en masa”, según explicó Igor Zarakhovich, diseñador jefe de JSC Remdiezel. Por el cual se “reducirá de forma significativa el riesgo para la vida del personal en los sectores más peligrosos del frente, minimizando la participación humana en las operaciones de combate directo”.

Esta rápida expansión de la capacidad de fabricación se consigue gracias al uso de componentes de vehículos que ya se fabrican en serie, en concreto de camiones marca Kamaz. Por el momento se desconoce qué especificaciones tendrá el vehículo cuando llegue a las tropas rusas desplegadas, ya que podría ser muy diferente respecto a la versión que se presentó hace unos meses en la feria.

Dron terrestre ruso Cincel


Dron terrestre ruso Cincel

Sputnik

El modelo estándar está equipado con un motor de 350 caballos que le permite alcanzar 100 km/h en carreteras convencionales con buen firme y afrontar pendientes de 30 grados empleando su tracción a las 4 ruedas. El peso total del Chasel es de 16 toneladas, buena parte de ellas correspondientes con el blindaje exterior, y puede transportar hasta 3 toneladas a bordo.

Esta protección está principalmente enfocada en el frontal y puede resistir un disparo con un cañón de 30 milímetros en esa zona. Sin embargo, deja la zaga y los laterales prácticamente desnudos y no hay datos sobre resistencia en esos tres flancos.

Detalle de la torre de armas del Cincel


Detalle de la torre de armas del Cincel

Anna News

En la presentación del vehículo se pudo ver la integración de una estación de armas ZU-23-2 de origen soviético y ampliamente utilizada durante la Guerra Fría. Está compuesta por dos cañones automáticos de calibre 23 milímetros montados sobre una torre.

El arma está especialmente diseñada para efectuar misiones de defensa antiaérea, uno de los puntos flacos de Rusia desde que comenzó la guerra y que ha sido responsable de una buena parte del número de bajas. Específicamente, podrá ser efectiva contra aeronaves, drones y helicópteros en vuelo a baja cota.

El cañón antiaéreo ZU-23-2 funciona mediante un mecanismo de retroceso accionado por gas, según Bulgarian Military. La munición utilizada suele ser incendiaria de alto explosivo que se introduce en ambos cañones desde una caja en el interior con 50 unidades de la misma munición. También indican que el arma tiene una velocidad de alrededor 200 disparos por minuto y cañón, lo que permite dirigir un gran volumen de fuego a los objetivos.

Plataforma logística

Más allá de la estación de armas, el propósito principal de este dron será el de plataforma logística, según ha dicho Samuel Bendett, del comité de expertos Centro de Análisis Naval de Washington D. C., a Newsweek. “Muchos UGV [Vehículos Terrestres No Tripulados] que operan hoy en el frente están llevando a cabo misiones logísticas, por lo que probablemente será así como se probará y potencialmente se aplicará en la batalla”.

El dron terrestre Zubilo está diseñado para dar apoyo a las tropas de asalto, transporte de munición, traslado de personal y como punto de recarga de estaciones de radio portátiles y drones. El número de drones listos para desplegarse en las tropas no ha sido revelado y tampoco la cantidad de unidades que se fabrican al mes.

Mantener las comunicaciones en el campo de batalla uno de los retos más importantes a los que se tendrá que enfrentar en sus primeras pruebas. Desde el comienzo de la invasión, toda la zona del frente está inmersa en un permanente estado de interferencia fruto de los sistemas de guerra electrónica desplegados por ambos bandos. Con ellos se busca interrumpir cualquier tipo de conexión inalámbrica que pueda emplearse en el entorno de la guerra.

Un dron de estas dimensiones y capacidades requiere de un sistema de control tan fiable como estable, algo complicado de conseguir en un entorno tan comprometido. En Bulgarian Military señalan que la comunicación sólida tan sólo es posible hasta unos 10 kilómetros, algo en lo que el fabricante ruso ya ha pensado.

El Zubilo podría contar con pequeños drones desplegables desde el propio vehículo que sirvan como nodos de comunicaciones entre la estación de control y el blindado. Algo así como un repetidor aéreo con el que incrementar el radio operativo respecto a la base.