MADRID, 3 (CHANCE)

Después de una edición de lo más reñida y divertida, los cuatro finalistas de ‘Bake Off’ se vieron las caras en la gran final del programa en la que pudimos ver a Rocío Carrasco, Alba Carrillo, Ana Boyer y Blas Cantó mostrar todo su aprendizaje en cuanto a respostería se refiere.

Alabados por sus compañeros y también por el jurado del programa, los cuatro finalistas lograron templar los nervios ante las diferentes pruebas para presentar unos trabajos impecables y alzarase con el título el mejor pastelero VIP de España. Feliz por su evolución en el programa, Ana reconocía que fuera de ‘Bake Off’ su mayor éxito es su familia: “Mis hijos son la cosa más preciosa que he hecho. Mi marido dice que hasta que no tengamos la niña no vamos a parar. Si viene una niña perfecto y si no, también” reconocía. Por su parte, Rocío Carrasco respondía a la misma pregunta: “Seguir viviendo, ese ha sido mi mayor logro”.

Echando la vista atrás, Rocío reconocía que en un día tan especial solo se podía acordar de una persona, su madre: “Indudablemente, de mi madre, ella estaría dando tumbos por aquí”. Por su parte, Alba Carrillo se convertía en la primera eliminada de la noche tras una segunda prueba fallida dejando a sus compañeros Rocío, Ana y Blas compitiendo por los 100.000 euros finales.

Finalmente, todos los concursantes de esta edición acompañaban a los finalistas en la última prueba demostrando que han formado una gran familia delante y detrás de cámaras. Con una impresionante tarta inspirada en su película favorita y que compartía con su padre, ‘Agente 007’, Ana Boyer se convertía en al ganadora de esta edición en la que contó con el apoyo de su hermano, Julio Iglesias y su marido, Fernando Verdasco, en la última prueba.