El Ministerio del Interior sigue sin atajar la crisis migratoria que el pasado 2023 alcanzó cotas que casi nunca se habían visto en España. Las cifras del primer trimestre de 2024 siguen la línea preocupante de los 12 meses anteriores, y las pateras continúan llegando por centenares desde Marruecos pese a la buena relación entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la monarquía vecina.

Según el último balance del Ministerio del Interior, 16.156 personas han llegado a España tanto por tierra como por vía marítima en lo que va de año. Es decir, solo en este primer trimestre han llegado a territorio insular y peninsular 11.869 inmigrantes más que el año anterior en ese mismo período de tiempo. Se trata de un incremento del 277%.

Lo abultado de la cifra causa preocupación en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ya que los recursos para combatirla siguen siendo limitados. En estos momentos, la relación de España con Marruecos permitiría esperar una mayor capacidad de frenar las oleadas que se producen desde el norte de África, pero lamentablemente no está siendo así.

La zona más afectada por las rutas migratorias es sin duda Canarias, a cuyas playas han arribado desde que comenzó el año más de 13.000 personas, la mayoría de ellas procedentes de Marruecos, Mauritania y Senegal, pese a ser tres países con los que España se esfuerza en mantener unas relaciones amistosas y a los que ofrece constantemente recursos para combatir esta problemática.

La inmigración, tal y como publicó EL ESPAÑOL, se ha consignado en el Departamento de Seguridad Nacional como el tercer mayor riesgo para la estabilidad del país, solo por detrás de la desinformación y la inestabilidad en el continente.

[La nueva Estrategia de Seguridad Marítima alerta del riesgo de “oleadas provocadas” de pateras]

Solo en octubre del pasado año, el mes con mayor número de llegadas irregulares por vía marítima a España, un total de 17.328 inmigrantes alcanzaron territorio español, la mayor parte de ellos llegados a las islas Canarias procedentes del Sahel.

Efectos de la problemática

La inmigración está siendo una cuestión prioritaria para el Ejecutivo socialista, aunque durante el mandato de Sánchez se han producido los dos años con mayor número de llegadas desde que se tienen registros: 2018 y 2023.

La problemática ocupa un extenso apartado de la recién renovada Estrategia Nacional de Seguridad Marítima. Según el documento elaborado por Moncloa, España se encuentra en una situación geográfica en la que resulta vulnerable a “amenazas híbridas” dedicadas a favorecer “olas incontroladas de inmigración irregular”.

Estas amenazas “provocadas” provendrían, aunque no se hace mención expresa a ello, de países vecinos como Marruecos. El régimen de Mohamed VI ya ha utilizado las oleadas de pateras en otras ocasiones como elemento de presión a España y, por extensión, a Europa.

Desde Interior recuerdan, cada vez que surgen esta clase de datos, que la migración es un fenómeno de “enorme complejidad” en el que influyen numerosos factores estructurales que afectan al continente africano, por lo que la presión seguirá existiendo en todas las fronteras exteriores de la UE.

En este contexto, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska pone en valor el reciente pacto migratorio firmado en Europa y destaca que, por primera vez, habrá fórmulas obligatorias de solidaridad con los Estados que reciben más inmigrantes.

Interior sostiene la cooperación con los países de origen y de tránsito para luchar contra las mafias que trafican con personas está funcionando. Según sus cifras, solo en dos meses -entre en 18 de octubre y el 18 diciembre de 2023- el dispositivo de la Guardia Civil en Senegal, en colaboración de las fuerzas de seguridad de ese país, interceptó a más de 7.200 personas y 59 embarcaciones en dirección a Canarias.

Por tanto, como señalan desde el Ministerio, se estarían frenando en origen casi un 50% de los flujos de salida desde Senegal y Gambia.