Vicenç Hernández Reche, es economista y doctor en Psicología Económica. Es CEO de Tecnotramit, una compañía de más de 1.200 empleados entre España y Portugal, socio fundador de la consultora ENLACE, inversor y asesor de diversas startups proptech y fintech. En el sector institucional, es presidente de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (ANAI) y de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya (AIC), vicepresidente de la Asociación Proptech España (ASPE) y presidente de la zona del Barcelonés Norte de la Cámara de Comercio de Barcelona.

Tras más de 25 años de carrera profesional, se levanta “cada día motivado por el momento socioeconómico fascinante que estamos viviendo” y prevé “una gran reconversión en el mundo del servicing y el BPO financiero e inmobiliario”, por lo que le gustaría “desempeñar un papel fundamental en ese campo al tener muy claro el camino a seguir”. Desde sus cargos institucionales pretende que “el papel de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (APIs) sea fundamental en la cadena de valor del servicio de la intermediación de operaciones” y trabajará para “poner de nuevo a Barcelona en el sitio que se merece”.

1. Usted es economista y doctor en Psicología Económica. ¿Qué le llevó a estudiar Economía? ¿Qué otras carreras atraían al Vicenç adolescente?

Llegué al mundo de la empresa por casualidad, ya que mi orientación iba más destinada al mundo del deporte. Pero dicen que el destino te va mandando señales por el camino y una lesión evitó que apartara mi formación en el ámbito deportivo para buscar alternativas. A partir de ahí, mi hermana, al tener varios casos empresariales en la familia, me animó a que dedicara mis estudios a la economía y la empresa. Otra alternativa que barajé durante muchos años fue la periodística, concretamente, en el mundo de la radio, que siempre me ha fascinado. Con el tiempo, y aunque de manera indirecta por la proliferación de redes sociales, he podido desempeñar esta labor periodística sobre todo a base de artículos de opinión.

2. Siendo CEO de una empresa de 1.200 empleados como Tecnotramit y ocupando cargos de responsabilidad en instituciones como ANAI, AIC, ASPE o la Cámara de Comercio de Barcelona, ¿qué objetivos tiene por delante?

Los objetivos son variados y siempre en función del ámbito de actuación del que se trate. En el apartado institucional siempre he creído que las personas que gozamos de cierta experiencia y hemos podido desarrollar una carrera profesional tomando decisiones de gestión deberíamos dedicar una parte de nuestra vida (limitada) a colaborar con instituciones cuyo fin va más allá del resultado meramente económico. En algunos casos serán fundaciones, en otros ONGs y, en casos como el mío, en instituciones representativas del sector o de un colectivo profesional.

Creo que es importante que, ante el déficit de calidad de gestión que tenemos por parte de la clase política, aportemos a nuestro territorio capacidad de gestión poniendo el ojo en un horizonte más allá de las próximas elecciones. Se deben tomar decisiones estructurales a nivel económico y social que den soluciones a problemas presentes y futuros. Y aquí, aquellos que venimos del ámbito privado estamos más acostumbrados a poner el foco en el largo plazo a diferencia del ámbito público, donde sólo parece importar qué decisiones coyunturales se deben tomar para garantizar el próximo voto.

A nivel empresarial, el sector inmobiliario en la parte de gestión de activos y la externalización de servicios va a sufrir una gran revolución, por lo que desde Tecnotramit queremos ser un actor principal en este nuevo contexto.

3. Además, es escritor de diversos libros de Economía, Finanzas y Proptech. Pero ¿qué es lo que le gusta leer en su tiempo libre? Recomiéndenos un libro para este Sant Jordi.

En este campo soy bastante cerrado, ya que durante el año solamente leo libros de economía y empresa, centrándome mucho en el ámbito de la innovación, la psicología económica y, últimamente, la geopolítica. En periodos vacacionales mis temáticas van sobre música (biografía de bandas o guitarristas), novela negra o libros de fotografía de la historia de Barcelona.

Para este Sant Jordi, y en temática empresarial recomendaría “Maestros del Juego” de Pablo Foncillas y Jorge González, en el que, de una manera amena y con claros ejemplos, los autores mencionan las palancas necesarias para adaptar modelos de negocio y captar clientes. En el ámbito de la psicología económica, un buen homenaje al recientemente fallecido Daniel Kahneman sería la lectura de su libro “Ruido. Un fallo en el juicio humano”, donde analiza una falla en el juicio humano más difícil de detectar que los prejuicios o los sesgos cognitivos. Pero si tuviera que recomendar alguna lectura que escape del ámbito de la economía y empresa sería cualquier novela de César Pérez Gellida, empezando por su trilogía titulada “Refranes, canciones y trocitos de carne”.

4. Usted es inversor en diversas empresas proptech y acaba de fundar la consultora ENLACE. ¿Cuál es su motivación con este nuevo proyecto?

Desde ENLACE hemos querido dar apoyo a emprendedores dentro del ámbito inmobiliario y financiero que empiezan sus proyectos empresariales y, aunque tienen muy clara la necesidad a cubrir y la innovación disruptiva que sustenta su producto o servicio, muchas veces no saben dar forma a su modelo de negocio o no disponen de los contactos para hacer pruebas piloto que verifiquen si las soluciones propuestas pueden llegar a tener de un mercado cualificado. Los socios somos todos empresarios y directivos que en algún momento empezamos proyectos empresariales y nos dimos unos buenos ‘batacazos’, por lo que buscamos aportar la solución que a nosotros nos hubiera gustado tener en su momento.

5. ¿Qué le diría a cualquier emprendedor que tiene miedo de empezar?

En líneas generales le diría que mantenga ese miedo. El miedo es bueno y necesario, ya que permite equilibrar la parte más efusiva que todos tenemos a la hora de emprender una aventura empresarial. Este miedo es el que te permite tener los pies en el suelo, estar alerta y analizar el futuro del proyecto con más capacidad prospectiva, ya que tendemos a enamorarnos de nuestro proyecto olvidando potenciales problemas que siempre surgen.

Otra cosa diferente es el miedo que paraliza, el cual hay que saber gestionar y eliminar cuando es necesario. Pero hay personas que deben hacer caso a ese miedo y no emprender. Emprender no es para todo el mundo y eso no quita mérito ni capacitación profesional, sino que no se deben seguir pautas actuales donde si no eres “founder” parece como si a tu carrera profesional le faltara algo. A veces el miedo es una buena señal que nuestra intuición nos envía para analizar si verdaderamente estamos preparados para esta aventura. Hace unos años la palabra de moda era “consultor”, luego “CEO” y, ahora, “founder”. El miedo debe ser un buen termómetro para gestionar las decisiones de tu carrera profesional más allá de las modas o tendencias.

6. ¿Cuáles son los errores que ha cometido en el sector empresarial que más le han marcado en su carrera?

La lista es enorme y ocuparía toda la entrevista, pero destacaría que, a la hora de emprender una aventura empresarial, tan importante es la idea como los compañeros de viaje. En la generación de la idea todo el mundo quiere entrar y está dispuesta a trabajar en el proyecto, pero una vez arranca hay poca gente comprometida que quiera o pueda dedicar parte de su tiempo a una idea que de entrada es virgen y necesita mucho recorrido para ser desarrollada y poderla monetizar.

Otro aspecto fundamental es cuidar la caja, pero en un sentido muy amplio. No sólo se trata de controlar al milímetro los gastos en periodos iniciales, es que cuando entres en etapas de financiación con terceros mediante rondas vas a ver tu negocio desde otra perspectiva: inversores con personalidades y exigencias diferentes, dilución de participaciones, compromisos de información y reporting. En el momento en el que tu startup esté más focalizada en las rondas de financiación y tu cuantificación de estas sea la medida de éxito de tu proyecto más allá del propio modelo de negocio, plantéate que tu startup puede tener los días contados.

En el ámbito de los proyectos que he gestionado con mucho más volumen he aprendido que el verdadero talento reside en rodearte de gente mucho mejor que tú. Por mucha capacidad de trabajo que tengas, no vas a poder gestionar nada importante si no seleccionas a gente competente y comprometida que te supera en muchos ámbitos de actuación. Y, de manera adicional, en un entorno como el actual, es fundamental salir de la endogamia que representa nuestro día a día. El mundo crece a ritmos exponenciales y es fundamental tener una visión periférica donde con un ojo controlemos nuestro día a día y el otro lo tengamos en qué está pasando a nuestro alrededor.

7. ¿Qué hubiera querido saber hace 20 años que le hubiera sido muy útil en su trayectoria profesional?

¡Todo! Hace 20 años ya tenía responsabilidades al frente de equipos y proyectos y cuando miro atrás y veo qué decisiones tomé en aquel momento pienso que en muchas debería haber actuado de otra manera. Pero si hubiera sabido entonces lo que hoy sé no hubiera cometido muchos de los errores que me han permitido aprender, por lo que doy por bueno todo lo que me ha pasado. Muchas veces me viene gente joven de la empresa o alumnos míos universitarios pidiendo consejo y siempre les animo a que se equivoquen. No habrá máster o curso que te enseñe más que aprender de tus propios errores. Ahora bien, intenta que sea pronto, leve y barato…

8. ¿Cuál es su meta como empresario? ¿Sueños por cumplir?

No acostumbro a hacer planificaciones a muy largo plazo. Vivo con la vista puesta a 3 años como mucho y mi único deseo es seguir como hasta ahora, levantarme cada día motivado por el momento socioeconómico fascinante que estamos viviendo. Tal y como decía, se va a producir una gran reconversión en el mundo del servicing y el BPO financiero e inmobiliario, por lo que sí me gustaría desempeñar un papel fundamental al tener muy claro el camino a seguir.

A nivel institucional, y aquí me quito el gorro de empresario, me gustaría que el papel de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (APIs) sea fundamental en la cadena de valor del servicio de la intermediación de operaciones, mejorando sus capacitaciones y la imagen reputacional. Y en mi nueva posición al frente de varias responsabilidades en la Cámara de Comercio de Barcelona tenemos mucho trabajo que hacer para poner de nuevo a Barcelona en el sitio que se merece.