El Gobierno de Emmanuel Macron pretende responder a la “crisis histórica” en la agricultura con esta medida, pero corre el riesgo de quedarse corto. El Ejecutivo galo ha presentado este miércoles la primera ley agrícola de envergadura del segundo mandato del presidente francés. Después de que su presentación se viera aplazada varias veces, este texto ha quedado marcado por la oleada de protestas de agricultores en los últimos meses en Francia, así como en la mayoría de los países europeos. “Vamos poniendo los fundamentos para aportar una respuesta a esta crisis” que “muchos de mis compañeros europeos me dicen que es histórica”, ha asegurado el ministro de Agricultura, Marc Fesneau, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.