‘Loor’ significa es una expresión verbal que habla de las cualidades o bondades de algo. Es sinónimo de alabanza y también el título de la segunda novela del periodista deportivo Luis García-Rey (Vigo, 1981), con la que ha ganado el Pemio Primavera de novela 2024, que otorgan cada año desde 1997 la editorial Espasa y Ámbito Cultural de El Corte Inglés. “Axel, creo que he matado a alguien”, es el enigmático whatsapp con el que empieza este inquietante thriller que mantiene al lector en vilo a lo largo de 586 páginas. Se trata de una novela negra clásica, con el detective Axel Nash como eje central de la misma. En ella encontramos violencia, sexo, música (una banda sonora que define a los personajes a través de los temas que escuchas y en la que aparecen grandes rockeros como Oasis, The Cure y Fleetwood Mac), asesinatos, humor negro y un inesperado final en el que todo encaja.

¿De qué va ‘Loor’?

Loor (Lorena) Galván, agente de policía, se despierta en un hotel abrazada junto al cadáver de una estrella de Instagram con la que había quedado la noche anterior a través de Tinder. No sabe qué ha pasado, ni siquiera puede descartarse a sí misma como asesina. Escribe a su jefe, Axel Nash, y ahí empieza todo. Han pasado cuatro años desde que resolviera el crimen de un periodista deportivo (una trama que se desgrana en ‘Axel’, la primera novela de Luis García-Rey, aunque no es necesario haberla leído para entender esta), y se ha convertido en un policía famoso que colabora en un programa de televisión. Allí, un tal Rubén, de Zaragoza, le avisa en directo de que hay un cadáver en el lago de la Casa de Campo. Se trata de Borja Madrid, una leyenda del pop-rock español. 

Axel no tardará en descubrir que ambos crímenes, el de la influencer y el músico, están relacionados. Junto a Loor, iniciará una carrera contrarreloj para resolver los asesinatos. 

Entrevista con Luis García-Rey

Luis García-Rey, ganador del Premio Primavera de Novela 2024 por 'Loor', trabaja como periodista deportivo en Telecinco y COPE. (Foto: Jaime Sánchez Cuenca)

Luis García-Rey, ganador del Premio Primavera de Novela 2024 por ‘Loor’, trabaja como periodista deportivo en Telecinco y COPE. (Foto: Jaime Sánchez Cuenca)

PREGUNTA.- Esta novela viene con premio debajo del brazo, una especie de mayoría de edad como novelista ¿no?

RESPUESTA.- Estoy viviendo una especie de sueño porque va todo a una velocidad de vértigo y cuando todavía no he tenido tiempo de asimilar lo anterior, ya llega lo siguiente y es todavía mejor. Estoy súper feliz.

P.- Aunque todo el mundo quiere por igual a todos sus ‘hijos’, ¿ves esta segunda novela más redonda?

R.- Creo que esta es mejor, la trama es más sólida, está mejor construida y todas las piezas encajan a la perfección. No tengo hijos, pero quiero más a la primera novela por la experiencia, porque es todo súper novedoso y es como pasar de nada a todo. Le tengo un cariño muy especial a ‘Axel’, pero creo que esta novela es mejor, como decías es más redonda.

P.- Axel y Loor, tus personajes y también títulos de tus novelas, suenan un poco vikingos, ¿no?

R.- Para nada, no te voy a engañar. Loor es el apodo de Lorena y Axel es un nombre español, pero tiene apellido extranjero porque su padre era americano. Axel Nash, me parecía que sonaba muy bien, es un nombre que suena súper rotundo y contundente, que tiene carisma como el personaje. Axel García habría resultado muy forzado.

P.- ¿Ambos han crecido también en esta segunda novela?

R.- Esto es un segundo caso, no es una segunda parte. Puedes leer las novelas de manera completamente independiente, pero han pasado cuatro años de una a la otra, tanto en la vida real, como en la de los personajes, una se ambienta en 2019 y la otra en 2023. Ellos han tenido una evolución muy clara, Axel, de hecho, ha pasado a ser inspector, ahora es jefe y tiene un equipo a su cargo. Él, un tipo que no soporta a los jefes y, de repente, se ve convertido en uno. Tiene que gestionar eso que no le va a resultar fácil. Y además está viviendo un episodio chungo de ansiedad, algo que un poco recuerda a Tony Soprano cuando iba a visitar al psicólogo. Loor es una persona que se caracteriza por el descontrol, el desorden, porque todo le va mal… y cuando por fin estaba encauzando su vida y dejando atrás los fantasmas del pasado, se mete en un lío criminal. Un día sale por la noche, conoce a una chica, se va a su casa, y se despierta envuelta en sangre, abrazada a su cadáver, y no se acuerda de nada. Le va a costar mucho gestionar todo eso.

P.- ¿Eres lector de la novela negra?

R.- Siempre me ha encantado la novela negra. Tenía interés por saber si yo era capaz de hacerlo no como lector sino como autor. He admirado siempre la figura de ese detective tan inteligente que junta las piezas al final y deja el lector asombrado. Cuando llegó la pandemia probé, fui capaz y ahora ya no me voy a bajar de esta rueda.

Me encanta la novela nórdica, por ejemplo, para mí el máximo referente es Jo Nesbo y su detective Harry Hole. De España me encanta mi paisano Domingo Villar, desgraciadamente fallecido, con su inspector Leo Caldas, que es una auténtica fantasía y unas novelas que son las más elegantes del género negro que haya leído en mi vida.

P.- ¿Llegaste a conocerle personalmente? ¿Te dio algún consejo?

R.- Como los dos éramos de Vigo y del Celta, muchas veces colaborábamos en una sección de deportes de la radio. Le conté que tenía mucha ilusión por escribir. Como era tan generoso, recuerdo que me dio algunos consejos. Me decía ‘cuida mucho cada capítulo. cada capítulo tiene que ser como la novela entera’. Con eso me fui quedando e intento ponerlo en práctica. Tenemos estilos completamente distintos, pero es un referente absoluto.

P.- En tus novelas hay una violencia brutal, sexo, drogas, los bajos fondos, digamos, ¿es algo inexorable al género?

R.- La violencia, las drogas o el sexo son elementos de máximo entretenimiento, indispensables en la novela negra. Al final, nuestras vidas, o por lo menos la mía, no son tan divertidas ni tienen tantos alicientes para que cada día sea una aventura. No tengo sangre a mi alrededor, ni drogas ni violencia, pero en la novela negra, sin embargo, son trascendentales para que la trama avance y el lector quiera seguir leyendo, porque es algo que no nos ocurre a nosotros.

P.- El mundo del deporte, en el que tú trabajas, se está viendo envuelta en muchas tramas oscuras. ¿Es una buena fuente de inspiración?

R.- Bueno, está en toda la sociedad, no es una cuestión solo del deporte, lo vemos también en el cine, en la música, donde pongamos la lupa. Violencia, sexo, drogas, delitos, violaciones, asesinatos…, es algo que está soterrado en muchas ocasiones, pero si pones la lupa vas a encontrar mucho más de lo que sale de la superficie.

Quiero desvincularme de todo lo deportivo a la hora de hacer novelas

En mi primera novela el asesinado era un periodista deportivo. Me parecía divertido llevar la trama a un mundo que conozco y en el que me iba a sentir más cómodo, pero quiero desvincularme de todo lo deportivo a la hora de hacer novelas. Busco otros mundos, otro tipo de ficción ya que como lector no me interesa el deporte.

P.- En esta segunda novela mueren asesinados dos famosos, un rockero y una influencer. ¿Hay en ‘Loor’ una reflexión sobre el precio de la fama?

R.- Está bastante bien definido el contraste del precio de la fama, por un lado, a través de una influencer, que es algo bastante novedoso en nuestra sociedad, el éxito en Instagram, en OnlyFans, en las redes sociales… Se trata de un éxito súper efímero y vertiginoso. Por el motivo que sea empiezas a tener millones de seguidores, te conviertes en súper famosa y eso tal y como llega se va. Esa gestión me parece muy muy delicada.

Por otro lado, hay una estrella del rock, que eso vale para futbolistas o para lo que queramos. Es gente que está en la cima muchos años, se acostumbran a un trato determinado, a que la gente les haga la pelota, les busque, les admire y quieran ser ellos, pero eso también se acaba. En este caso, nuestro protagonista, Borja Madrid, tiene una gestión complicada. Cuando te acostumbras a estar en la cima durante tanto tiempo y a un trato determinado luego tienes que gestionar que seas una persona normal o más invisible. Ese contraste entre la aparición fulgurante y el mantenimiento en la cima y desaparición repentina por la edad creo que es muy interesante.

P.- El nombre de Borja Madrid, por cierto, no pega mucho como estrella del rock

R.- En realidad es una estrella del rock pop. Me gusta el nombre, cómo suena. Me lo imagino con un punto castizo, no como un rockero de Seattle.

Axel y yo somos distintos, pero pensamos de una manera parecida

P.- ¿Qué hay de ti en tus personajes?

R.- Estoy en toda la novela, incluso en lo que no me gusta y en lo que detesto. Lo voy volcando todo, probablemente. También está mi manera de pensar, sobre todo en el protagonista, en Axel. Somos distintos, pero pensamos de una manera parecida. Una de las cosas más llamativas de la novela es que sus pensamientos aparecen en cursiva, es una especie de voz en off de lo que él va pensando que contrasta con lo que él dice.

Sus pensamientos y los míos coinciden bastante, la verdad.

P.- También compartís madre, ¿no?

R.- Sí, la madre de Axel, que se llama Adela, es mi madre. Tiene un personaje completamente secundario, que no aporta nada ni interfiere en la trama principal, en la investigación, pero da muchísima textura al personaje, te permite conocerlo a la perfección. Las conversaciones que tiene Axel con su madre son las que tengo yo con la mía. Son un poco conversaciones universales, ¿no? Al final las madres tienen las mismas inquietudes: si hace frío, si has comido, no te metas en líos…

P.- ¿Ella se ve identificada?

R.- Yo creo que no quiere verse identificada, no le interesa.

P.- ¿Con qué cosas de las que has transmitido a Axel te quedas?

R.- En lo que nos parecemos más es en esa acidez, en esa manera de buscar siempre la vuelta de tuerca a lo que está pasando. Pero luego, somos diferentes. Por ejemplo, Axel tiene mucho miedo a las mujeres, y yo por ahí no paso, creo que tengo una relación normal con las mujeres. Él tiene miedo a las relaciones, al compromiso y mucha alergia a la autoridad. Creo que en mí tampoco hay de eso, yo acepto las jerarquías. Un jefe me puede caer mejor o peor, pero entiendo que es mi jefe y lo respeto. 

Cuando pienso en mi hogar, pienso en mis raíces, en Vigo. Pero cuando pienso en mi casa, pienso en Madrid

P.- Madrid es otra gran protagonista de la novela. ¿Qué es para ti?

R.- Llevo en Madrid desde el año 2006, 18 años, los mismos que estuve en Vigo. Es una ciudad fantástica que me ha acogido y que la siento como mi casa. Cuando pienso en mi hogar, pienso en mis raíces, pienso en Vigo, por supuesto. Pero cuando pienso en mi casa, pienso en Madrid, llevo aquí ya demasiado tiempo. Es una ciudad maravillosa, en la que te sientes libre y anónimo, en la que puedes entrar y salir sin que nadie se entere, que para mí es algo fundamental. Y donde hay una oferta gastronómica y cultural súper rica, siempre con planes, con gente súper divertida con ganas de hacer cosas. Todo eso va bastante con mi carácter. En Madrid soy súper feliz.

P.- ¿Además de a Jo Nesbo y Domingo Villar, qué lees?

P.- Leo de todo. Cuando estoy escribiendo, pues más novela negra, para encontrar herramientas e inspiración. No tengo un género concreto, excepto biografías, que es difícil que me pesques leyendo una.

Lo último que he leído, que lo recomiendo fervientemente, es ‘La voz de los valientes’, de Rafael Tarradas Bultó, que es un libro sobre el Tercer Reich y unos españoles espías en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Tenemos estilos completamente distintos, pero me lo he pasado fenomenal leyéndolo.