El resultado del duelo entre Getafe y Sevilla (0-1) fue lo de menos al ser un encuentro que estuvo marcado por dos lamentables episodios racistas y que por ello tuvo que ser parado temporalmente. Fue en el minuto 68 cuando Marcos Acuña tuvo que soportar en pleno 2024 gritos de “mono” y “vienes del mono”. El colegiado reflejó en el acta que desde la grada se profirieron este tipo de insultos. Pero lejos de quedar ahí, el propio Quique Sánchez Flores también vivió algo parecido de una parte de la grada en la lesión de Ocampos. “No quiero que usen gitano como un insulto racista. Parte del público piensa que puede venir a decir lo que quiera. Somos trabajadores que venimos a trabajar en un espacio en el que se nos tiene que respetar. Me parece aberrante. Ha habido aficionados que han estado en contra de lo que otros decían. Que no tengan memoria me da igual”